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Estilos de aprendizaje visual, auditivo y kinestésico: un análisis desde las ciencias sociales y técnicas

Visual, auditory and kinesthetic learning styles: an analysis from the social and technical sciences

Estilos de aprendizagem visual, auditivo e cinestésico: uma análise das ciências sociais e técnicas

 

Gladys Verónica Llano Zhinin

gvllano@uce.edu.ec

Ángela Rosario Tarco Montenegro

artarco@uce.edu.ec

Universidad Central del Ecuador

(Ecuador)

 

Recepción: 10/01/2018 - Aceptación: 25/02/2018

1ª Revisión: 24/02/2018 - 2ª Revisión: 24/02/2015

Resumen

    Los estilos de aprendizaje dependen de varios factores: sociodemográficos, culturales, características personales del estudiante, tipos de contenidos, entre otros. Los docentes tienen la necesidad de aplicar distintas estrategias metodológicas que garanticen el nivel de aprendizaje esperado en sus estudiantes, las cuales tienen potencialidades desde el punto de vistasensorial (visual, auditivo y kinestésico) de ser desarrolladas en el marco de las ciencias sociales y técnicas. El objetivo del artículo fue determinar la incidencia de dichos estilos de aprendizaje en las estrategias metodológicas para la formación de estudiantes de ciencias sociales y técnicas, para lo cual se realizó un análisis de la bibliografía reciente sobre la temática, consultándose 40 documentos científicos, cuyo análisis servirá de base para futuras propuestas de aplicación del método visual, auditivo y kinestésico, en estudiantes de arquitectura e idiomas.

    Palabras clave: Estilos de aprendizaje. Formación universitaria. Ciencias Sociales. Ciencias técnicas.

 

Abstract

    Learning styles depend on several factors: sociodemographic, cultural, personal characteristics of the student, types of contents, among others. Teachers have the need to apply different methodological strategies that guarantee the level of learning expected in their students, which have potential from the sensory point of view (visual, auditory and kinesthetic) to be developed within the framework of social and technical sciences. The objective of the article was to determine the incidence of these learning styles in the methodological strategies for the training of students of social and technical sciences, for which an analysis of the recent bibliography on the subject was made, consulting 40 scientific documents, whose analysis will serve as the basis for future proposals for the application of the visual, auditory and kinesthetic method in architecture and language students.

    Keywords: Learning styles. University education. Social Sciences. Technical sciences.

 

Resumo

    Os estilos de aprendizagem dependem de vários fatores: características sociodemográficas, culturais, pessoais do aluno, tipos de conteúdo, entre outros. Os professores têm a necessidade de aplicar diferentes estratégias metodológicas que garantam o nível de aprendizado esperado em seus alunos, que têm potencial desde o ponto de vista visual (visual, auditivo e cinestésico) a serem desenvolvidos no âmbito das ciências sociais e técnicas. O objetivo do artigo foi determinar a incidência desses estilos de aprendizagem nas estratégias metodológicas para o treinamento de estudantes de ciências sociais e técnicas, para as quais foi feita uma análise da bibliografia recente sobre o assunto, consultando 40 documentos científicos, cuja análise servirá de base para futuras propostas para a aplicação do método visual, auditivo e cinestésico em arquitetura e estudantes de idiomas.

    Unitermos: Estilos de aprendizagem. Formação universitária. Ciências Sociais. Ciências técnicas.

 

Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 22, Núm. 237, Feb. (2018)


 

Introducción

 

    Los estilos de aprendizaje constituyen la vía mediante la cual cada ser humano adquiere el conocimiento, habilidades y destrezas acorde al nivel educativo específico, lo que influye en la definición de estrategias de enseñanza a aplicarse en cada entorno educativo particular “con la finalidad de elevar los niveles de motivación, fortalecer la calidad de los aprendizajes y conseguir un mejor rendimiento académico” (Díaz, 2012).

 

    La profundización en la temática inicia cuando se comienza a evidenciar en la práctica educativa, que incluso cuando muchas condiciones del proceso eran similares o controladas, el nivel de desarrollo en el aprendizaje de los estudiantes no era similar, incluso cuando las condiciones del estudiante fueran similares (Spindiak, Sokolowicz, & Terigi, 2016).

 

    Asimismo en el desarrollo de la teoría y práctica de los estilos de aprendizaje depende en gran medida del nivel previo de los estudiantes y flexibilidad en la formación del docente, concebido como “una pieza clave dentro de cualquier proceso de cambio educativo” (Chali, 2016; Rodríguez, y otros, 2017), y que a su vez juega un papel fundamental en la ampliación del universo cultural entorno al proceso de enseñanza (Fontana, 2016).

 

    En su trabajo de análisis bibliográfico Díaz (2012) expone el aprendizaje como “una serie de procesos biológicos y psicológicos que ocurren en la corteza cerebral que, gracias a la mediatización del pensamiento, llevan al sujeto a modificar su actitud, habilidad, conocimiento e información, así como formas de ejecución, por las experiencias que adquiere en la interacción con el ambiente externo, en busca de dar respuestas adecuadas”, que bajo el enfoque por ejemplo de la teoría de Piaget (1980) puede lograrse incluso fomentando la práctica de deportes como el ajedrez (Armijos, Galarza, Fernández, & Regueira, 2017).

 

    Los trabajos de Kolb (1979) se enfocan en cuatro etapas para el proceso de aprendizaje: experiencia concreta, observación reflexiva, conceptualización abstracta y experimentación activa. El paso por dichas etapas permitirá la clasificación del estudiante, de cara al aprendizaje, como: activo, reflexivo, teórico y pragmático; dando lugar a su vez a cuatro tipo de estilos de aprendizaje: acomodador, divergente, convergente y asimilado. Todo ello ha servido para definir estrategias metodológicas que beneficien el aprendizaje concebido como “un proceso constructivo, acumulativo, autorregulado, orientado a metas, situado, colaborativo e individualmente diferente, en la construcción del conocimiento y significado” (Araoz, Guerrero, Villaseñor, & Galindo, 2008), que en algunos casos se ha demostrado está influenciado incluso por el país donde se desarrolla el proceso (Quesada, Fernández, & Gairín, 2017).

 

    De acuerdo a Veglia (2007) “las estrategias metodológicas deben ser congruentes con la estructura científica de los contenidos a enseñar y adaptada a la estructura cognoscitiva del sujeto que los recibe”, por lo que los docentes deberán buscar las vías más efectivas para lograr el efecto deseado en los educandos. En ello, juegan un papel fundamental las formas de representación sensoriales que mediante la percepción, vía los órganos de los sentidos, se forma el ser humano de cierta realidad objetiva (Cudicio, 1999), que han dado lugar al enfoque de programación neurolingüística basado en cuatro pilares: resultados, agudeza sensorial, flexibilidad en el comportamiento y compenetración (Bavister & Vickers, 2011). Con todo ello, se ha logrado enfocar en tres ámbitos el sistema de representación sensorial dominante en los estudiantes: visual, auditivo o kinestésico (Bandler & Grinder, 1998), que permite “seleccionar y representar la información” (Leyton, 2012).

 

    El objetivo del presente artículo es precisamente determinar, desde el punto de vista teórico, la incidencia de dichos estilos de aprendizaje en las estrategias metodológicas para la formación de estudiantes de ciencias sociales y técnicas.

 

Método

 

    Se realizó un análisis teórico de la bibliografía más reciente sobre el tema objeto de estudio, a partir de las siguientes bases de datos y repositorios: SCOPUS, SCIELO, Redalyc, Dialnet, Latindex, Google Books, entre otras. Se incluyeron en el análisis 40 recursos bibliográficos, mayormente de la última década.

 

    El análisis se dividió en dos acápites: los estilos de aprendizaje desde el punto de vista visual, auditivo y kinestésico y un análisis diferenciador en las ciencias sociales y técnicas.

 

Los estilos de aprendizaje desde el punto de vista visual, auditivo y kinestésico

 

    Como se mencionó anteriormente, los estilos de aprendizaje desde el punto de vista sensorial han sido reconocidos como útiles en la formación integral de los estudiantes, siendo una vía para proporcionar “madurez emocional, personal y académica” (Alonzo, Valencia, Vargas, Bolívar, & García, 2016).Dichos autores reconocen la importancia de la vía mediante la cual eligen la información, sea visual (V), auditivo (A) o kinestésico (K), conocido como el modo VAK, que facilitaría la adquisición no únicamente de conocimientos y habilidades específicas, sino también de valores, actitudes y formas de comportamiento, como premisas para la participación activa en la vida social y profesional.

 

    Se han desarrollado diversas metodologías alrededor del proceso de identificar la prevalencia en el estilo de aprendizaje del estudiante, de acuerdo al método VAK. En el caso de Romo, López, & López (2006) proponen a partir del análisis de los antecedentes generales de los estudiantes, evaluar sus aseveraciones en relación a las preferencias visuales, auditivas o kinestésicas; reconociéndose que no en todos los casos de estudio las prevalencias son similares, pero sí importantes para fijar las estrategias a emplear por los docentes.

 

    Específicamente el estilo de aprendizaje visual es reconocido por su influencia en “el desarrollo de la memoria a largo plazo de los estudiantes” (Pazán, 2017), debiéndose enfatizar en el empleo de la imaginación, la reflexión, la evocación y la agilidad mental a través de medios visuales.

 

    En el caso del estilo auditivo al basarse en la preferencia de aprender escuchando, es el que por lo general prevalece en la enseñanza de los idiomas y la música (Morales & Pereida, 2017). A su vez, a este estilo se le reconoce la influencia en el desarrollo del pensamiento crítico y la empatía por parte del futuro profesional (Alfaro, 2017).

 

    Altamente asociado con el enfoque constructivista, el estilo kinestésico se centra en que el estudiante “aprenda haciendo”, basado en su creatividad, potencialidades y habilidades (Córdova, Holm, & Osses, 2017). En este estilo resulta muy útil, al igual que en el resto, el empleo de las tecnologías de la información y las comunicaciones como método facilitador del aprendizaje (Cervantes, de la Rosa, Limón, Contreras, & Tovar, 2017). Por otra parte, este estilo puede ser la base para el desarrollo del trabajo cooperativo entre los estudiantes, el cual es reconocido como “vía metodológicamente activa y participativa para la interiorización y aplicación de los contenidos” (Pázos & Hernando, 2016).

 

    A pesar del rol reconocido de los estilos de aprendizaje en la enseñanza, no en todos los casos se logra de forma “determinista”. Es así como se plantea en la literatura que para lograrlo, los docentes deben en primer lugar, reconocer y reflexionar acerca de sus “propias formas de aprender y enseñar” (Ventura, 2016). En ello influye además que ninguno de los estilos es superior al otro, “bueno o malo”, sino más o menos eficaces frente a ciertos procesos mentales (Leyton, 2012).

 

Un análisis diferenciador en las ciencias sociales y técnicas

 

    Se ha reconocido por la literatura la influencia del tipo de materias, variables sociodemográficas (sexo, lugar de procedencia, entre otros) y culturales (Escurra, 1992), en los estilos de aprendizaje a emplear para el logro exitoso de los objetivos del proceso (Freiberg, Ledesma, & Fernández, 2017). Es así como se han desarrollado estudios dirigidos a determinar las principales variables influyentes en el aprendizaje, de forma diferenciada entre estudiantes de carreras técnicas y carreras sociales.

 

    En las carreras técnicas, se han desarrollado estudios enfocados al aprendizaje de los estudiantes de programación. De acuerdo a García, Hernández, & Loaiza (2015) estos se basan en el modelo constructivista que aspira a lograr conocimientos, habilidades y destrezas duraderas en los estudiantes que les faciliten la solución de problemas en su futura práctica profesional, demostrándose el desarrollo de un pensamiento sistémico en los sujetos estudiados, muy en correspondencia con el tipo de materia de programación analizada. En el caso de Ramírez, Álvarez, & Ruiz (2016) se demostró que en carreras técnicas prevalecen los estudiantes hombres, con características kinestésicas y visuales. Mientras que Acevedo, Cavadia, & Alvis (2015) reconocieron una tendencia analítica y de aplicación de ideas en los estudiantes de ingeniería. En el trabajo de Úbeda & Escribano (2002) se demuestra la prevalencia tanto de los estilos visual, auditivo o kinestésico en los estudiantes de arquitectura, con relación en algunos casos con la edad, el sexo, la nacionalidad, entre otros factores.

 

    El uso de estrategias metodológicas para la enseñanza de idiomas ha sido abordado a partir de la adaptación curricular que garantice el aprendizaje significativo de forma activa, facilitando el desarrollo de las destrezas comunicativas (Naranjo & Naranjo, 2017). Se ha demostrado de forma experimental que en estas materias la selección de las preferencias de vía VAK depende de las necesidades específicas de formación de los estudiantes y por el dominio previo de las habilidades lingüísticas (Martínez, 2002). Un resumen de algunos estudios realizados en cuanto a las preferencias de los estudiantes universitarios en materias sociales puede documentarse en el trabajo de Arboleda (2017).

 

    Resulta interesante el cruce de las estrategias de aprendizaje de una asignatura social en una carrera técnica, como el caso expuesto por Orozco (2013) donde se logró profundizar en el pensamiento crítico de estudiantes de ingeniería, a partir de una estrategia didáctica adaptada a sus características. Por su parte Tachón (2014) demuestra la utilidad de las herramientas tecnológicas en la adaptación de estrategias metodológicas para el aprendizaje de idiomas extranjeros; mientras que Soberanes, Castillo, Cotera, & Peña (2017) exponen la experiencia del empleo del método VAK en la enseñanza de la metodología de la investigación en la carrera de ingeniería en computación, con uso de recursos tecnológicos, demostrando “la importancia de los matices al desarrollar materiales multisensoriales, la aceptación de tener herramientas de apoyo accesibles y motivar a los estudiantes al contar con material de acuerdo a su preferencia”.

 

    En los estudios documentados no se logra demostrar que el tipo de contenidos o ciencia es influyente en la preferencia VAK de los estudiantes. En el caso de Freiberg, Ledesma, & Fernández (2017) no se logró demostrar las relaciones significativas entre el tipo de carrera y los estilos de aprendizaje, y sí de estos con ciertas variables sociodemográficas y académicas. Igualmente Castillo & Mendoza (2015) no logran determinar relaciones significativas entre el área de conocimiento y la forma en que “los estudiantes adquieren, procesan, retienen y recuperan la información”.

 

    De forma general es reconocido, que ya sea en una ciencia social como técnica, es imprescindible que se detecten las preferencias VAK de los estudiantes mediante métodos validados (Carpintero, García, & Biencinto, 2015), al aplicar principios de programación neurolingüística, que garanticen que los sujetos (estudiantes) sean capaces en el futuro de resolver los problemas de su entorno socioeconómico (Northon, 2011), sin discriminar a ninguna debido al tipo de contenidos, materias o ciencias. Resulta fundamental que en los métodos de diagnóstico los docentes se concentren en determinar los “modelos internos o patrones poderosos que deciden cómo las personas forman las representaciones internas y a qué presten atención” (Merino, 2008); a lo que Araoz, Guerrero, Villaseñor, & Galindo (2008) incorporan el modo en que se organiza y trabaja dicha información. Igual de importante resulta que dicho diagnóstico se realice en los primeros períodos de formación universitaria (Isaza, 2014), por la tendencia de que los estudiantes “arrastran” experiencias de niveles escolares previos, en ocasiones distantes de las aspiraciones del modelo universitario en cuanto al aprendizaje significativo de los estudiantes.

 

Conclusiones

 

    En la actualidad constituye una oportunidad y un compromiso de los docentes, aplicar métodos para la detección de los estilos de aprendizaje de los estudiantes como estrategia didáctica para un aprendizaje significativo, que de acuerdo a los principios de la programación neurolingüística pueden ser: visual, auditivo o kinestésico.

 

    El modelo VAK garantiza que los docentes reconozcan y potencien las preferencias desde el punto de vista sensorial de los estudiantes, y apliquen armónicamente estrategias visuales, auditivas y kinestésicas de forma diferenciada en una misma aula de clases.

 

    Los estudios documentados en este trabajo demuestran que tanto en la formación universitaria en carreras sociales y técnicas, pueden observarse similitudes en los estilos de aprendizaje de los estudiantes, con independencia de los tipos de contenidos o ciencias, por lo que resulta vital aplicar las estrategias adecuadas en cada caso, sin discriminar ninguna a priori.

 

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Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 22, Núm. 237, Feb. (2018) 

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