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Actividad física y síndrome de ovario poliquístico. Una revisión bibliográfica

Physical Activity and Poliycystic Ovary Syndrome. A Bibliographic Review

Atividade física e síndrome do ovário policístico. Uma revisão bibliográfica

 

José Luis Suárez Beltrán*

elmoreno393@gmail.com

Jairo Alberto Flórez Villamizar**

jairo.florez01@uptc.edu.co

 

*Magister en Pedagogía de la Cultura Física

Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia

Tunja, Boyacá (Colombia)

**Doctor en Ciencias del Deporte

Universidad de León (España)

 

Recepción: 05/10/2019 - Aceptación: 04/12/2019

1ª Revisión: 24/11/2019 - 2ª Revisión: 30/11/2019

 

Esta obra está bajo licencia Creative Commons

Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional (CC BY-NC-ND 4.0)

https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/deed.es

 

Resumen

    El presente estudio pretende mostrar la incidencia de la actividad física sobre el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), la idoneidad de la misma para contrarrestar factores asociados al síndrome, como sobre peso, obesidad, resistencia a la insulina, hiperandrogenismo y Hormona Antimulleriana (HAM); teniendo en cuenta predictores como el Índice de Masa Corporal, porcentaje graso, relación cintura cadera y consumo máximo de oxígeno, con intervenciones pre y post en mujeres con este tipo de patología. Se hará una conceptualización y síntesis de algunos estudios que se han realizado en este campo para demostrar, las bondades del movimiento corporal sobre esta, atendiendo a la extensa evidencia de los efectos positivos del ejercicio sobre enfermedades como Cáncer, Diabetes, Hipertensión, entre otras y la escasa evidencia sobre el Síndrome de Ovario Poliquístico.

    Palabras clave: Actividad física. Síndrome de ovario poliquístico. Obesidad.

 

Abstract

    The present study aims to show the incidence of physical activity on Polycystic ovary syndrome (PCOS), its suitability to counteract factors associated with the syndrome, such as weight, obesity, insulin resistance, hyperandrogenism and Antimullerian Hormone (AMH); taking into account predictors such as the Body Mass Index, fat percentage, hip waist ratio and maximum oxygen consumption, with pre and post interventions in women with this type of pathology. There will be a conceptualization and synthesis of some studies that have been carried out in this field to demonstrate, the benefits of body movement on this, based on the extensive evidence of the positive effects of exercise on diseases such as Cancer, Diabetes, Hypertension, among others and the little evidence on Polycystic Ovary Syndrome (PCOS).

    Keywords: Physical activity. Polycystic Ovary Syndrome. Obesity.

 

Resumo

    O presente estudo tem como objetivo mostrar a incidência de atividade física na Síndrome do Ovário Policístico (SOP), sua adequação para combater fatores associados à síndrome, como sobrepeso, obesidade, resistência à insulina, hiperandrogenismo e hormônio antimulleriano (HAM); levando em consideração preditores como o Índice de Massa Corporal, percentual de gordura, razão da cintura quadril e consumo máximo de oxigênio, com intervenções pré e pós em mulheres com esse tipo de patologia. Haverá uma conceituação e síntese de alguns estudos que foram realizados neste campo para demonstrar os benefícios do movimento corporal, com base na extensa evidência dos efeitos positivos do exercício em doenças como câncer, diabetes, hipertensão, entre outros e a escassa evidência na Síndrome do Ovário Policístico.

    Unitermos: Atividade física. Síndrome do ovário policístico. Obesidade.

 

Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 24, Núm. 259, Dic. (2019)


 

Introducción

 

    A lo largo de la vida la mujer experimenta varios cambios a nivel físico y hormonal. Es así como con la llegada de la adolescencia se empieza a desarrollar su parte sexual, lo que conlleva una serie de transformaciones que hacen parte de ese proceso natural como ser portador de vida. Ante esto, la salud reproductiva toma vital importancia ya que si no se da con normalidad, pueden aparecer alteraciones que van en pro de la degeneración de la misma (envejecimiento prematuro). Una de ellas es el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), que en palabras de Nybacka et al. (2013) es la causa más común de infertilidad, afectando 10%-15% de mujeres en edad reproductiva. Esta caracterizado por disfunción menstrual y ovarios Poliquísticos y se asocia con obesidad, sobre peso, trastornos del sueño, resistencia a la insulina, e hipertensión. De igual forma Vigorito et al. (2007) complementa el concepto diciendo que el síndrome de ovario Poliquístico (SOP) es una enfermedad endocrina estrechamente relacionada con varios factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

 

    A partir de lo anterior es donde la actividad física toma vital importancia a la hora de buscar contrarrestar los factores asociados a este síndrome, por lo cual el presente artículo pretende ofrecer una revisión acerca de intervenciones por medio de ejercicio que se han aplicado a esta población y los cambios generados a partir del mismo para llegar a conclusiones que pueden favorecer este tipo de prácticas. Todo esto en pro de fortalecer y expandir el campo de acción de los profesionales en la educación física y el deporte.

 

Metodología

 

    Se identificaron publicaciones orientadas a la investigación del Síndrome de Ovario Poliquístico, sus factores asociados y el manejo de los mismos a partir de intervenciones con actividad física. Para esto, se tuvieron en cuenta estudios realizados entre los años 2004 y 2019, utilizando los descriptores “Síndrome de Ovario Poliquístico” y “Actividad Física” en las bases de datos Scielo, Ebsco, Proquest y Google Académico; se dio prioridad a los estudios en los cuales se aplicó diversos tipos de actividad física y se trabajaron variables relacionadas como Índice de Masa Corporal, Porcentaje graso, Capacidad aeróbica, relación cintura cadera y algunos marcadores séricos. Luego de esto, nos dimos a la tarea de sintetizar toda la información para conocer al detalle que fue lo que se llevó a cabo en cada uno de los estudios, que se logró concluir a partir de los mismos y en consecuencia de que manera la práctica de actividad física incide positivamente sobre este síndrome y sus factores asociados. En consecuencia, a continuación se relacionan los estudios mencionados.

 

Estudios relacionados

 

Tabla 1. Características generales de los estudios

Población

Mujeres diagnosticadas con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

Criterios inclusión

·         Mujeres entre 18 y 45 años.

·         Índice de masa corporal superior a 25 kg.m2.

·         Diagnóstico según Criterio de Rotterdam.

Criterios de exclusión

·         Diabetes tipo 1 y 2.

·         Fumadoras.

·         Uso de anticonceptivos orales 6 meses previos al estudio.

·         Tomas medicamentos antihipertensivos, sensibilizadores a la insulina, o anti obesidad.

·         Embarazadas.

·         Actividad física frecuente.

·         Otras causas de alteración menstrual e hiperandrogenismo.

·         Trastornos hemorrágicos.

·         Lesiones musculoesqueléticas.

Marcadores metabólicos

·         Hemoglobina glucosilada (HbA1c), Lípidos (colesterol, HDL, LDL y triglicéridos).

·         Ciclicidad menstrual.

·         Función ovulatoria.

Marcadores endocrinos

Glucosa, testosterona, HAM, Globulina fijadora de hormonas sexuales

Medidas

·         Índice de masa corporal (IMC).

·         Peso.

·         Relación cintura/cadera.

·         Pliegues.

Capacidad aeróbica

·         VO2máx.

·         Frecuencia cardiaca y respiratoria.

Tipos de actividad física

Combinado entre intensidad moderada y entrenamiento en intervalos de alta intensidad.

 

    Stener, Bergmann, & Janson (2009) estudiaron el efecto de la electroacupuntura y la actividad física sobre la actividad nerviosa simpática en mujeres con síndrome de ovario Poliquístico. La investigación se llevó a cabo en un grupo de 11 mujeres, de las cuales 5 presentaban SOP y 6 eran del grupo control. A esta población se la intervino con actividad física en cicloergómetro y caminata rápida. Para esto se tuvieron en cuenta parámetros endocrinos, metabólicos y antropométricos (Altura, peso, IMC, relación cintura cadera). Considerando una duración de 12 semanas, se obtuvo reducción de peso corporal e IMC. Como conclusión se demostró que el ejercicio físico y la electroacupuntura, disminuyen la actividad nerviosa simpática en mujeres con SOP.

 

    De manera similar, Talbott & Youk (2004) investigaron si la ingesta dietética y la actividad física contribuyen a la disminución de la obesidad en mujeres con Síndrome ovario Poliquístico. La actividad física constaba de intensidades vigorosa y moderada, en un grupo de 79 mujeres con SOP y 84 en grupo control. Se analizó la testosterona, la insulina, medidas antropométricas (Peso, altura, circunferencia de cintura y cadera, índice de masa corporal, relación cintura-cadera) y un cuestionario sobre actividad física, encontrando mejoras respecto a los ítems valorados, por lo que se concluye que las diferencias en la ingesta dietética y la actividad física por sí solas no son suficientes para explicar las diferencias en el peso entre mujeres con y sin SOP. Se necesita más investigación para determinar las contribuciones relativas de los factores del estilo de vida y metabolismo a la obesidad en SOP.

 

    Por otro lado, Jedel et al. (2010). Analizaron un grupo de 84 mujeres diagnosticadas con SOP mediante un programa de ejercicio aeróbico para determinar si la electroacupuntura de baja frecuencia disminuiría el hiperandrogenismo y mejoraría la oligo-amenorrea más efectivamente que el ejercicio físico o ninguna intervención. Como pauta se tuvieron marcadores endocrinos (testosterona), metabólicos (insulina), medidas antropométricas (Peso, altura, circunferencia de cintura y cadera, índice de masa corporal, relación cintura-cadera) y capacidad respiratoria (Capacidad aeróbica máxima (VO2 máx.), durante un período de 16 semanas, encontrando mejoras en frecuencia menstrual e IMC.

 

    Bruner, Chizen & Chad (2006) realizaron un estudio piloto, mediante el cual evaluaron los efectos del ejercicio y el asesoramiento nutricional, sobre las hormonas, la menstruación y la función reproductiva, en una muestra de 12 mujeres con SOP, a las cuales se les aplico ejercicios combinados entre resistencia, fuerza y VO2 máx. Para este fin, se tuvieron en cuenta marcadores endocrinos (Hormonales y reproductivos), metabólicos (lípidos) y medidas antropométricas como lo son: Peso, altura, circunferencia de cintura y cadera, índice de masa corporal, relación cintura-cadera, pliegue sub escapular y cresta iliaca. Esta intervención tuvo una duración de 12 semanas, de a 3 sesiones por 90 minutos, encontrando disminución en circunferencia de cintura y mejora hormonal.

 

    Vigorito et al. (2007) intervinieron una muestra de 45 mujeres con SOP y 45 en grupo control. El objetivo de esta investigación fue evaluar los efectos del entrenamiento físico sobre la capacidad funcional cardiopulmonar en mujeres con esta patología, durante 3 sesiones de 30 minutos por 3 meses. Los autores tuvieron en cuenta marcadores endocrinos (Glucosa en ayunas), metabólicos (Insulina en ayunas y lípidos), medidas antropométricas (Peso, altura, circunferencia de cintura y cadera, índice de masa corporal, relación cintura-cadera.) y capacidad respiratoria (Capacidad aeróbica máxima o VO2 máx., Cuestionario LTPA). Con base en lo descrito anteriormente el grupo que realizo ejercicio, mostro mejoras en consumo de VO2 máx. y una reducción significativa en el Índice de Masa Corporal. De esta manera el estudio logro concluir que un programa de entrenamiento físico estructurado de tres meses mejora la capacidad funcional cardiopulmonar en mujeres jóvenes con Síndrome de Ovario Poliquístico.

 

    Moran et al. (2013) en su estudio analizaron una muestra de 409 mujeres con SOP con el objetivo de conocer la contribución de la dieta, la actividad física y el comportamiento sedentario sobre el índice de masa corporal. Para esto desarrollaron un programa de ejercicio a intensidades moderada y vigorosa, teniendo en cuenta datos del Estudio Longitudinal Australiano sobre salud de la mujer (ALSWH), su diagnóstico fue autoinformado. Se les realizo toma de medidas antropométricas (Peso, altura, circunferencia de cintura y cadera, índice de masa corporal, relación cintura-cadera), se les aplico encuesta dietética y de actividad física. De este modo se obtuvo mejor ingesta dietética, sedentarismo en SOP se asocia a mayor obesidad y enfermedades metabólicas.

 

    Nybacka et al. (2011), compararon la influencia del manejo de la dieta y el ejercicio físico sobre la función ovárica y metabólica en 57 mujeres diagnosticadas con Síndrome de Ovario Poliquístico. En esta investigación se alternó ejercicio de resistencia, aeróbico y de pesas, teniendo en cuenta medidas antropométricas (Peso, altura, circunferencia de cintura y cadera, índice de masa corporal, relación cintura-cadera), marcadores endocrinos (glucosa y testosterona) y marcadores metabólicos (insulina y hemoglobina glucosilada). El programa tuvo una duración de 4 meses y obtuvo como resultado una reducción de IMC, reducción de porcentaje graso, mejoras en el patrón menstrual, reducción de peso corporal, mejora significativa en número de pasos por día, mejora en la fertilidad; concluyendo de esta manera que el manejo de la dieta y el ejercicio, solos o en combinación, son igualmente efectivos para mejorar función reproductiva en mujeres con sobrepeso con SOP.

 

    Al-Eisa, Gabr, & Alghadir (2017), realizaron un estudio en una población de 500 mujeres diagnosticadas con SOP, mediante el cual evaluaron los cambios en los niveles de hormona antimulleriana, adiponectina, pérdida de peso y parámetros de fertilidad mediante un programa de ejercicio aeróbico supervisado. Para esto, tomaron medidas antropométricas (IMC, circunferencia de la cintura, relación cintura-cadera), marcadores endocrinos y metabólicos. Las sesiones de ejercicio tuvieron una duración de 45 minutos, tres veces por 12 semanas. A partir de lo anterior se obtuvo mejora en función reproductiva, pérdida de peso, reducción de IMC.

 

    El objetivo de Aye et al. (2018) era conocer los cambios en la resistencia a la insulina a partir del ejercicio físico en mujeres con SOP. La muestra de este estudio estuvo conformada por 12 mujeres con SOP Y 10 en grupo control, a las cuales se les aplico ejercicio de intensidad moderada. Se tuvo como marcadores la glucosa y la insulina. Se tomaron medidas antropométricas y de capacidad respiratoria. Este programa se realizó durante 1 hora, tres veces, 8 semanas. A partir de esto, obtuvieron resultados en cuanto a VO2 máx. y sensibilidad a la insulina. En cuanto al efecto del ejercicio de intensidad moderada sobre la sensibilidad a la insulina, hubo una mejora en ambos grupos de pacientes, junto con alteraciones favorables en la capacidad oxidativa dentro del musculo.

 

    Greenwood et al. (2015), desarrollaron una investigación con el objetivo distinguir las características metabólicas en las mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico mediante un programa de ejercicio físico y a su vez determinar los beneficios para la salud del ejercicio físico de diferentes intensidades. La población constó de 326 mujeres diagnosticadas con SOP, teniendo en cuenta como marcadores endocrinos, los lípidos en ayunas, respuesta de los niveles de glucosa e insulina a la prueba de tolerancia a la glucosa oral estándar de 2 horas y 75 g., andrógenos, suero total, testosterona libre, globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG), androstenediona, se les tomaron medidas antropométricas (IMC, Altura, Peso, Circunferencia de la cintura). Obteniendo como resultado Reducción de IMC, reducción de síndrome metabólico, aumento colesterol de lipoproteínas de alta intensidad.

 

    Almenning et al. (2015) intervinieron una población de 20 mujeres con SOP y 10 en grupo control con el objeto de evaluar los efectos del entrenamiento intervalado de alta intensidad y entrenamiento de fuerza, sobre resultados metabólicos, cardiovasculares y hormonales. Se tuvieron en cuenta marcadores endocrinos como glucosa, colesterol total, lipoproteínas de alta densidad (HDL), lipoproteína de baja densidad (LDL), triglicéridos, testosterona, homocisteína, AHM, SHBG y como marcador metabólico la insulina. De la misma manera se tomaron medidas antropométricas (Peso, composición corporal, circunferencia de la cintura) y capacidad aeróbica. Para el ejercicio se realizaron tres sesiones por semana durante 10 semanas el programa HIIT que incluyó dos sesiones semanales de cuatro veces cuatro minutos HIIT al 90-95% de frecuencia cardíaca máxima individual (FCmáx), separadas por tres minutos de intensidad moderada. Al finalizar la intervención se obtuvo como resultado mejora en resistencia a la insulina, disminución de porcentaje de grasa, aumento colesterol de lipoproteínas de alta intensidad.

 

    Moran et al. (2011) realizaron una investigación que tuvo por objetivo examinar el efecto del ejercicio sobre las hormonas ováricas y la función menstrual en mujeres con y sin Síndrome de Ovario Poliquístico. Esta investigación se realizó en una muestra de 15 mujeres, de las cuales 8 eran de grupo control y 7 con SOP. A esta población se le aplicó ejercicio intensificado, se les tomó pre y post de Peso, IMC, masa grasa total y android (absorciometría de rayos X de energía dual), grasa abdominal visceral (tomografía computarizada de un solo corte). Además de esto se monitorearon a partir de glucosa en ayunas, testosterona, HAM, globulina fijadora de hormonas sexuales, sensibilidad a la insulina, ciclicidad menstrual y función ovulatoria durante 12 semanas y a partir de lo cual se dio disminución de IMC y mejora en sensibilidad a la insulina.

 

    Mientras tanto, Nybacka et al. (2013) elaboraron un estudio mediante el cual investigaron si la dieta aleatorizada y el ejercicio físico influyen en los niveles séricos de la Hormona Anti Mulleriana, en mujeres obesas con Síndrome de Ovario Poliquístico. Para este fin conformaron un grupo de 57 mujeres con SOP, a las cuales les aplicó un programa de ejercicio que consistía en caminar, trotar, nadar y ejercicio de fuerza muscular. Se les tomaron medidas de peso, la altura y la relación cintura-cadera. De la misma forma las mujeres que menstruaban fueron examinadas en la fase folicular temprana (días del ciclo menstrual 1-5), mientras que las mujeres con amenorrea (AM) se investigaron en un día arbitrario. Cada sesión tenía una duración de 60 minutos, 3 veces por semana durante 4 meses. Esta intervención permitió evidenciar disminución de niveles séricos de hormona antimulleriana, mejora de patrón menstrual y reducción de IMC.

 

    Harrison et al. (2012) realizaron una investigación con una muestra de 20 mujeres con SOP y 14 en grupo control, alternando actividad física de intensidad moderada (caminar o trotar al 70% de VO2 máx. ó 75-85% HRmáx) y entrenamiento en intervalos de alta intensidad (intervalos de 5-6 minutos con recuperación de 2 minutos). Tuvieron en cuenta como marcador endocrino, la glucosa PRE y como marcadores metabólicos Hemoglobina glucosilada (HbA1c), Lípidos (colesterol, HDL, LDL y triglicéridos). A su vez tomaron medidas antropométricas (peso, altura, circunferencia de cintura y cadera, índice de masa corporal, relación cintura-cadera) y de capacidad aeróbica (VO2 máx.). Este programa tuvo una duración de 12 semanas, tres sesiones durante 1 hora. Los resultados arrojaron una mejora en resistencia a la insulina, mejora en VO2 máx., reducción de peso e IMC.

 

    De la misma manera, Hiam et al. (2019) intervinieron una muestra de 60 mujeres con SOP con el objetivo evaluar la efectividad del entrenamiento intermitente de alta intensidad (HIIT) o ejercicio moderado sobre la sensibilidad a la insulina, la salud cardiometabólica, reproductiva y mental, en mujeres con sobrepeso y Síndrome de Ovario Poliquístico. Para esto, tuvieron en cuenta el perfil hormonal y la insulina, monitorearon la composición corporal y la capacidad cardiorrespiratoria (VO2 máx.) durante 12 semanas con una intervención posterior de 6 meses y 12 meses, encontrando mejora en la resistencia a la insulina y beneficios metabólicos del HIIT.

 

Discusión

 

    La prevalencia de obesidad e Índice de Masa Corporal por arriba de los valores normales en mujeres con SOP han sido descritos en los estudios anteriormente tratados. La causa de obesidad e IMC en mujeres con SOP es motivo de preocupación, ya que estas contribuyen a la resistencia a la insulina, el hiperandrogenismo y trastornos reproductivos, aumentando potencialmente el riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares y otras afecciones crónicas en mujeres que padecen el síndrome. Por lo tanto una comprensión del papel de la actividad física sobre estos factores es fundamental, ya que algunos estudios indican con resultados significativos, los beneficios que se han obtenido. Así lo muestra Nibacka et al. (2011) donde el IMC, junto con el porcentaje de grasa tuvieron una reducción con una significancia de p=0.001; mientras que otros solo lo toman como posibles efectos del ejercicio como lo hace Jedel et al. (2010), quien en su estudio asegura que es más efectiva la electroacupuntura de baja frecuencia que el ejercicio físico, lo cual puede obedecer a que en este caso las participantes solo recibieron información general y fueron instruidas acerca de los beneficios por lo que se cree que puede influir el hecho de si la actividad es programada y controlada o no.

 

    Mediante esta revisión colocamos en contexto las variables que se han tenido en cuenta para trabajar la actividad física en esta población. Junto a las ya mencionadas, se encuentra cintura-cadera y la capacidad aeróbica máxima. Todos estos para conocer los cambios sobre los grupos experimentales de estas intervenciones. De esta manera Brunner, Chizen & Chad (2006), en su estudio de doce semanas de duración, donde investigaron acerca de los efectos del ejercicio y el asesoramiento nutricional sobre hormonas, reproduccion y menstruacion, tuvieron en cuenta la relacion mencionada, IMC y la suma de los pliegues sub escapular y de la cresta iliaca, encontrando disminucion en la circunferencia de cintura, consumo maximo de oxígeno y pérdida de peso, con lo cual concluyeron que el ejercicio contribuye a mejorar las anormalidades metabólicas y reproductivas asociadas a este síndrome; a partir de esto se da fuerza a lo beneficioso que resulta la practica del ejercico sobre esta enfermedad.

 

    Si bien, se ha mencionado que el SOP esta relacionado con ciertas patologías, tambien es un factor de riesgo cardiovascular, el cual se asocia con factores de dislipidemia, hipertensión, intolerancia a la glucosa y diabetes (Vigorito et al., 2007, p.2). sobre lo cual este autor en su estudio aplicó un programa de ejercicio estructurado de tres meses en cicloergómetro, para mejorar la capacidad funcional cardiopulmonar en mujeres jovenes con SOP. Encontró mejoras significativas en cuanto a consumo de oxígeno (p= 0.001), en máxima carga de trabajo (p=0.001) e IMC (p=0.001), lo que permite reconocer los efectos positivos del programa aplicado y concuerda mucho con el mayor beneficio siempre y cuando sea un programa estructurado y controlado ya que esto conlleva a que haya una finalidad clara respecto al objetivo que se este buscando.

 

    Aquí confirmamos informes previos de prevalencia de sobrepeso y obesidad en mujeres con SOP. Avanzamos en nuestro conocimiento en este campo y fortalecemos la recomendación de aplicar mecanismos de defensa como lo es el ejercicio físico. De esta manera los resultados de algunos estudios respaldan los beneficios superiores para la salud del ejercicio vigoroso en comparación con el ejercicio moderado, los datos respaldan un impacto superior del ejercicio de alta intensidad en cuanto a la promoción de resultados para la salud sobre esta patología, encontrando que por cada 60 minutos de actividad vigorosa se da una reducción en cuanto a los factores asociados (Greenwood et al., 2016). El ejercicio intervalado de alta intensidad (HIIT) ha venido tomando fuerza día tras día y además ha demostrado beneficios puntuales en cuanto a factores como resistencia a la insulina, disminución en el porcentaje de masa grasa y mejoras en cuanto a composición corporal (Almenning et al., 2015). Asi mismo Harrison et al. (2012), en su estudio encontró efectos beneficiosos de manera significativa (p=0.001) del HIIT sobre la resistencia a la insulina, IMC y VO2 máx. Cabe agregar también que con esto se demostró la viabilidad del entrenamiento intensivo para contarrrestar las implicaciones del sindrome y se espera que con el estudio de Hiam et al. (2019) se siga demostrando cada aspecto acá destacado.

 

    Otro de los factores importantes es la Hormona Antimulleriana (HAM), la cual se ha demostrado que es un marcador confiable de la reserva ovárica. Más aun, niveles séricos de la HAM son máximos a fines de la segunda y tercera décadas de vida y luego disminuye gradualmente a lo largo de la vida reproductiva hasta volverse indetectable por la menopausia. A partir de esto, mujeres con SOP tienen niveles elevados de HAM de dos a tres veces, de acuerdo con mayor número de folículos pequeños, sugiriendo así que los niveles de HAM reflejan la gravedad de disfunción ovulatoria e hiperandrogenismo en SOP (Nibacka et al 2013). En relación con esto, el autor mencionado anteriormente, a partir de un programa de ejercicio físico, encontró diferencias significativas (p=0.005) en cuanto a disminución de HAM, también cambios en cuanto a IMC. De manera análoga (Moran et al., 2011) encontraron interacción significativa en cuanto a IMC y HAM lo que sugiere efecto favorable del ejercicio sobre los mismos.

 

    Definitivamente, la mujer representa un modelo biológico, que ilustra la relación entre envejecimiento prematuro (reproductivo) y ejercicio, por lo tanto, es importante destacar que todos los estudios analizados, apoyaron la relación positiva entre actividad física y SOP junto a todos sus factores, en programas que tuvieron intervenciones con dieta, ejercicio y en algunos casos hasta con electroacupuntura. En este caso queremos defender mediante la evidencia encontrada, la eficacia de la actividad física sobre el Síndrome de Ovario Poliquístico y sus factores asociados.

 

Conclusiones

 

    Mediante el presente estudio de revisión demostramos que la actividad física programada y controlada es efectiva para mejorar la función reproductiva, reducir el sobre peso y la obesidad en mujeres con SOP.

 

    Todos estos hallazgos proporcionan datos sobre las mejores alternativas en cuanto a actividad física y SOP. De modo que el HIIT se perfila como una de las mejores opciones ya que sus resultados son contundentes al mostrar cambios realmente significativos en los estudios acá desarrollados.

 

    En definitiva se logra demostrar que la actividad física es la mejor opción como habito y estilo de vida saludable, no solo para el tratamiento de enfermedades como la descrita en este documento, sino también para la prevención de las mismas, por lo cual debe dársele un valor más importante en el desarrollo de la vida y la cultura de esta sociedad.

 

Referencias

 

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Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 24, Núm. 259, Dic. (2019)