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Política medioambiental y de sostenibilidad en Cuba

 

Instituto Superior de Cultura Física

“Manuel Fajardo”

Camagüey

(Cuba)

Lic. Héctor Planas Figueredo

Lic. Yannis Martínez Rebasas

csumsib@fcf.camaguey.cu

 

 

 

Resumen

          En el texto se sintetizan ideas fundamentales sobre la temática, la cual tiene como objetivo servir de fundamento teórico a los estudiantes del primer año de Filosofía y Sociedad, para la elaboración de un trabajo práctico. Está dirigido a fortalecer valores, creando motivaciones para ampliar la conciencia sobre la necesidad de realizar proyectos locales que contribuyan al cuidado y conservación del medioambiente en su entorno residencial, que involucre al mayor número de personas, a partir de la premisa expresada en dicho artículo de que: “El medioambiente nos pertenece a todos, nos afecta a todos y por tanto, nos concierne a todos”. También se hace una valoración del estado de la problemática medioambiental mundial, su irracional uso y los efectos nocivos que resulta para la humanidad. Refleja la responsabilidad del capitalismo en su destrucción, la poca voluntad de las potencias más desarrolladas en dar solución a tan grave situación, en particular los EE.UU. Contiene elementos esenciales de la concepción del Estado Cubano sobre el desarrollo sostenible, políticas y estrategias aplicadas.

          Palabras clave: Medioambiente. Política medioambiental. Conciencia medioambiental

 
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 15 - Nº 143 - Abril de 2010

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“El mundo sangra sin cesar de los crímenes que

cometen en él, contra la naturaleza.”

José Martí Pérez

    Probablemente ningún tema ha concitado tanto interés a nivel mundial como ha sido, y es, el relacionado con los problemas del medioambiente. El cuidado y la utilización de sus componentes tienen implicaciones políticas, económicas, sociales, éticas y morales, que no escapan a ningún planeta.

    Es una realidad insoslayable que el medioambiente nos pertenece a todos, nos afecta a todos y por tanto, nos concierne a todos.

    Desde hace muchos años ha sido tema principal el desarrollo sostenible. Por eso es necesario que: 1) El crecimiento continuado se convierta en realidad, para entre otras cosas, sea asegurado un nivel de vida decente en los países en desarrollo y pueda combatirse el desenfrenado desempleo masivo existente actualmente en el mundo; esto exige cambios en las formas en que hoy transcurre el desarrollo económico 2) Para modificar las condiciones que sirvan de marco a este cambio y que las economías se muevan en dirección de la sostenibilidad, las políticas ambientales y las de desarrollo tienen que estar mejor integradas con las políticas económicas y sectoriales. En general esta claro, que cada vez mas y mas evidente la necesidad de lograr una mayor equidad, para que el desarrollo sostenible y cuidado del medioambiente sean una realidad; esa es nuestra principal intensión, en este trabajo que como propósito tiene: que el mismo sirva de fundamentación teórica a los estudiantes que tienen que elaborar un trabajo de curso sobre la temática y no poseen la bibliografía que aborde de un modo ordenado el contenido que se requiere para que cumpla los requisitos exigidos.

    Por otro lado el texto esta dirigido también a promover la conciencia en dichos estudiantes para que ellos sean capaces de multiplicar la acción de otros actores sociales del lugar donde residen, y busquen la forma de desarrollar proyectos con los cuales contribuyan al cuidado del medio y su conservación en las localidades donde viven.

    Si queremos salvar a la humanidad de su autodestrucción habrá que tener mayor conciencia acerca de la distribución de las riquezas y de la necedad del desarrollo más justo y equitativo en cada región del planeta. Pues como se aprecia hoy en el mundo, unos pocos despilfarran y otros disponen de muy poco, hay que detener esta política para que haya menos pobreza y se disminuya el hambre. Solo así haremos más racional la existencia del hombre.

    Al respeto sentenció el Comandante en jefe Fidel Castro Ruz: “Aplíquese un orden económico internacional justo“. “Utilícese toda la ciencia necesaria para su desarrollo sostenible, sin contaminación”. “Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa”. “Desaparezca el hambre y no el hombre”.

    Para lograr una actuación que se corresponda con estos planteamientos, es necesaria una mayor conciencia de todo lo que está aconteciendo actualmente y tener claro que estamos pagando las consecuencias que el mismo hombre ha provocada con su proceder. Para Federico Engels “El principal culpable de todas estas injusticias, no es otro que el sistema capitalista”. El capitalismo es el modelo, el sistema destructivo que está acabando con la vida, que amenaza con acabar definitivamente con la especie humana.

    Se requiere si de mucha conciencia. Es necesario tener presente el principio ecologista, tan útil a la hora de adoptar decisiones, que permitan pensar globalmente en la humanidad, para entonces actuar en la localidad, y también en la comunidad internacional desde la local; por eso debemos estar constantemente buscando solución

    Hoy el problema medio ambiental más devastador se el cambio climático, constituye el principal efecto contrario a la existencia humana, manifestado en variados y disímiles eventos climatológicos: inundaciones, sequías, tormentas severas, huracanes, deshielos sismos ascenso del nivel del mar, acidificación de los océanos, olas de calor y otras.

    Ese sigue siendo el problema esencial, aunque no el único. Pues en las ultimas dos décadas el crecimiento promedio anual de las contracciones de dióxido de carbono ha sido mayor que durante todo el período del que se tiene registrado sistemáticamente.

    Muchos de estos efectos son ya irreversibles, por lo que la comunidad Internacional, particularmente los países en desarrollo precisan con urgencia que se implanten y adopten acciones concretas.

    Esta situación impone la necesidad de que se actúe, pero por todos, en todo y para todos los lugares. Solo así lograremos atenuar o disminuir los efectos y los impactos que tiene lugar en la tierra.

    Plantearse objetivos científicamente sustentables, para poder entonces decir, sobre todo en la emisión de gases contaminantes, lograr en esto un convenio, un compromiso de cooperación a largo plazo, que hoy, después de tantas veces de haberse intentado, nada se vislumbra con optimismo.¿Cuál es la razón? Esta no es otra que la actitud irresponsable y a falta de voluntad política de las naciones más poderosas del planeta, fundamentalmente la posición negativa que históricamente han asumido los gobiernos de los EE: UU, la mayor potencia del mundo actual, que continúa siendo egoísta, y sin ningún tipo de sensibilidad.

    Si son ellos, los países capitalistas más desarrollados, los que provocan el 76% de las emisiones de gases acumulados en la atmósfera, deben admitir con plena responsabilidad por el impacto que sus economías y estilos de vida, sustentados en patrones de producción y consumo, derrochadores e insostenibles le han ocasionado al equilibrio climático.

    Los Estados Unidos, concentran cerca de la cuarta parte de las emisiones de gases totales, por tanto, no debe continuar manteniendo al resto de la humanidad como su rehén Persistir en los esfuerzos de desarticular el actual régimen legal sobre cambio climático, representa en el Convenio Marco de las Naciones Unidas y el Protocolo de Kyoto, con el propósito de dar lugar a un nuevo y único acuerdo, aplicable a partes absolutamente desiguales, en cuanto a magnitud de sus contribuciones y sus capacidades económicas, financieras y tecnológica; no solo continuará siendo un enorme obstáculo, u freno para el entendimiento, en el empeño de alcanzar el resultado final deseado, sino, un opción política y éticamente aceptable.

    Los acuerdos que se adopten, nunca pueden estar al margen de las realidades que hoy existen en cuanto al orden económico internacional imperante profundamente desigual, que ha creado enormes brechas, que excluyen y separan cada vez más a países desarrollados y subdesarrollados, a tal punto que el 20% de los países desarrollados en el mundo absorben más del 85% de los gastos, mientras el resto viven en la pobreza.

    Cuba ha venido abogando desde hace mucho tiempo por la aplicación de una concepción denominada desarrollo sostenible.

    Nunca antes la humanidad tuvo un potencial científico tan formidable, una capacidad de generación de riqueza y bienestar tan extraordinario, y nunca antes el mundo fue tan desigual y la inequidad tan profunda.

    Las maravillas tecnológicas que han hecho más pequeño el planeta en términos de comunicaciones y distancia, coexisten con las enormes y cada vez mayor diferencia entre riqueza y pobreza, entre desarrollo y subdesarrollo.

    Con el capitalismo la economía mundial es cada vez más inestable, la especulación, la deuda externa, el intercambio desigual, la crisis financiera devenida hoy en crisis

    General, ha profundizado la pobreza, la desigualdad y el abismo entre el Norte opulento y el Sur desposeído.

    Todo ello ha originado enormes consecuencias sociales. Con los siguientes ejemplos podemos ilustrar la situación social actual existente en el mundo.

    En más de 100 países el ingreso por habitantes es inferior al que era hace alrededor de 20 años. Mil seiscientos millones de personas viven ahora peor que en los inicios de la década de los 80.

    Más de 820 millones de seres humanos están desnutridos y, de ellos, 790 millones pertenecen al mundo subdesarrollado. Se estima que un numero superior a los 507 millones de estos habitan en países que solo sobreviven a los 40 años de edad.

    El 40% de los niños que nacen en los países del Sur, padecen de retraso en el crecimiento y uno de cada tres presenta bajo peso.

    Treinta mil que podían salvarse mueren cada día. Más de 2 millones de niñas son forzadas a ejercer la prostitución, 130 millones carecen del acceso a la educación básica, mientras 21 millones de menores de15 años se ven obligados a trabajar.

    El orden económico mundial funciona para el 20% de la población, pero excluye, rebaja y degrada al 80% restante.

    A partir de la conferencia de Naciones Unidas sobe medio ambiente y desarrollo, también conocida como Cumbre de la Tierra, que se celebro en junio de 1997 en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, momento en que hubo un pronunciamiento de los participantes del mundo, que evidenciaron estar de acuerdo con la aplicación de la política para definir líneas de acción dirigidas a alcanzar el desarrollo sostenible, concepto que recibió el reconocimiento mundial en el foro. Hay que decir que este había sido establecido por primera vez con esa denominación, Desarrollo Sostenible, íntimamente vinculado con el desarrollo social, el desarrollo económico, la protección y conservación del medio ambiente, no es hasta la Cumbre de Río que el mismo alcanza su verdadera dimensión y es aceptado por todos.

    El desarrollo sostenible como un proceso dinámico que implica trabajar simultáneamente en dos variantes: La del desarrollo y la sostenibilidad. El desarrollo como mejoras constantes de todo y de todos; la sostenibilidad, como la garantía de que las futuras generaciones de seres humanos puedan disfrutar del medio ambiente y de los recursos naturales de que disponemos actualmente.

    Como desarrollo sostenible concebimos aquel que satisface las necesidades del presente, garantizando una equidad intrageneracional y sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las propias.

La política medioambiental en Cuba

    Para los países en desarrollo, el reto de alcanzar la sostenibilidad, requiere de grandes transformaciones políticas, económicas y sociales, lo que para Cuba es un hecho. Para este país, política medio ambiental la define diciendo que, si en un sentido muy amplio es ciencia del gobierno, de ordenamiento, si seguimos esta línea de pensamiento; la política medioambiental, no solo es ordenamiento, sino también, la protección y su uso sostenible del medio ambiente.

    La política ambiental cubana ha estado definida y sostenida por los principios de desarrollo económico y social equitativo para todo el pueblo, delineado por nuestro proceso revolucionario. De esta forma, a través de la diversificación de la economía sobre una base de equidad, alcanzó su primer logro social ambiental, que fue eliminar la pobreza extrema.

    La aplicación consecuente de la política ambiental, ya desde el triunfo de la revolución se ha caracterizado por la realización de pasos concretos, o sea, que desde mucho antes de la cumbre de Río, ya existía una determinada estrategia en el país que se hizo más vidente a partir de que quedara oficialmente plasmada en nuestros documentos gubernamentales. En orden de importancia citemos algunos de ellos.

    En la Constitución de la Republica aprobada el 24 de febrero de 1976, en la que se estableció la soberanía nacional sobre medio ambiente y los recursos naturales del país, así como la necesidad de su protección.

    Se crea la Comisión Nacional para la Protección del Medio Ambiente y conservación de los recursos naturales, también en 1976.

    Fue promulgado la Ley 33 del 10 de Enero de 1990, en la que se precisa la estructura, la organización y el funcionamiento del Sistema Nacional de protección del Medio Ambiente y se crea el órgano rector

    En 1992 se realiza una modificación al artículo 27 de la constitución de la Republica, que esta encaminada al fortalecimiento de la isla, a favor de la integración del medio ambiente con el desarrollo económico y social sostenible.

    Así en mismo, es creado el Ministerio de Ciencia y Tecnología y Medio Ambiente, CITMA en 1994.

    Todos los cambios institucionales que durante esta etapa ocurren y los que continúan aplicándose a partir fundamentalmente de la puesta en marcha del CITMA, encargado no solo de proponer sino de dar seguimiento a la política ambiental en el país y de dirigir, organizar y controlar su ejecución, proporcionan una sólida base que permite avanzar con optimismo y mas objetividad en la aplicación de dicha política, cuyas pautas y lineamientos conducen a un estado superior en la protección y el uso del medio ambiente, favoreciendo una mayor racionalidad de los recursos naturales, que a su vez, constituye la base para el desarrollo sostenible de todo.

    Para la mayoría de los países, convertir en realidad el discurso sobre la necesidad de alcanzar la sostenibilidad del desarrollo no es tarea fácil, ni a corto plazo, mucho menos lo ha sido materializarla en un país como el nuestro, que ha estado y esta, sometido al bloqueo de la potencia más poderosa de la tierra. Sin embargo, existe un justo reconocimiento Internacional al trabajo desplegado y a los logros alcanzados por esta nación, sobre sostenibilidad.

    Nuestro Estado ha declarado la soberanía nacional sobre los recursos naturales y ha promovido un activo proceso de recuperación y protección de estos, teniendo siempre en el centro al hombre y a la satisfacción integral de sus necesidades materiales, educacionales, culturales y estéticas, e incorpora toda la sociedad involucrándola en la atención de los problemas ambientales, por medio de procesos de participación ciudadana, basados en la existencia y funcionamiento del as organizaciones sociales y de masas, que se constituyen en poleas transmisoras, estableciendo un puente entre sociedad y Estado para el cumplimiento de lo institucionalizado, mediante la toma de conciencia individual y social acerca del fenómeno medioambiental.

    Trazar una política a mediano o corto plazo lleva implícito establecer una estrategia. Ella es necesaria cuando se trata de resolver asuntos complejos que incluyan varios o muchos actores. Ningún otro más apropiado que el asunto medioambiental y, en particular, el desarrollo sostenible.

    ¿Qué es estrategia? Las estrategias son procesos que llevan por medio de aproximaciones graduales, hacia un objetivo integrador y complejo, el desarrollo sostenible. Bajo ningún concepto son solamente planes a largo plazo con predominio de una percepción lineal, error que puede conducirnos a documentos estériles.

    La práctica ha demostrado que cuando una estrategia es aplicada, pasa a ser influenciada y alterada o modificada por la realidad. Es equivocado suponer que podamos, perfeccionando la planificación, alcanzar una estrategia perfecta. Esto no existe. Las estrategias van ganando riqueza de conceptos y criterios a medidas que son aplicadas. La planificación debe ser dinámica y flexible, al igual que la coordinación, ya que las condiciones son muy variables, fluctuantes y los contextos cambiantes.

    Para los políticos los objetivos deben ser políticos y económicamente viables; para las comunidades, es imprescindible probar los beneficios.

    La estrategia cubana para el desarrollo sostenible es, en esencia, una estrategia de continuidad. La idea de sostenibilidad es intrínseca a los principios socialistas que sustentan nuestro modelo revolucionario.

    Cuba cuenta con una estrategia nacional medioambiental, sustentada en esos principios de carácter dialéctico, que fue aprobada mediante un amplio proceso participativo de conciliación y enriquecimiento con todos los Organismos de la Administración Central del Estado ﴾OACE) y organizaciones de masas y sociales de todo el país. En ella se recogen los principios establecidos por nuestra política ambiental y de sostenibilidad, que son, ente otros los siguientes:

  1. Coadyuvar al desarrollo económico y social sobre bases sostenibles.

  2. Concentrar los esfuerzos en los principales problemas del país y en especial de cada territorio, estableciendo, para ello las prioridades que las demandan y las condiciones determinen

  3. Proyectar la Ciencia y la tecnología en función de contribuir a la solución de los principales problemas ambientales en concreto.

  4. Trabajar en la formación de una conciencia medioambiental, profundizando en acciones de Educación, divulgación e información sistemática relacionada con la temática

  5. Sustentar el trabajo medioambiental mediante la concertación, cooperación y coordinación entre todas las autoridades, factores y autores sociales del territorio.

    Para hacer esto en el municipio o en cada localidad antes debemos evaluar nuestros principales problemas.

    Quiere esto decir que, a partir de lo que a continuación mencionaremos es que podemos trazar nuestra estrategia.

    Situación de la degradación de los suelos, problemas relacionados con: la erosión, el mal drenaje, la acidez, la compactación, entre otros) que como es natural su afectación sea significativa respecto al desarrollo agrícola ﴾incluye la deforestación como fenómeno influyente en todo esto).

    Problemas del deterioro, saneamiento y las condiciones ambientales en nuestros asentamientos poblacionales 1que incidan en la calidad de vida y la salud de la población allí residentes.

    La problemática de la contaminación, fundamentalmente referida a la higienización que permitan evitar la proliferación de vectores que su presencia va en detrimento de la vida humana.

    Estos asuntos medioambientales deben estar enfocados en las estrategias locales o de comunidades, con vistas a minimizar y corregir sus efectos y con ello contribuir al desarrollo sostenible, a la formación de una verdadera conciencia, expresada en un determinado comportamiento social al respecto.

    Varios proyectos pueden surgir a partir de la toma de conciencia y de que se unan y voluntades y con el menor corto posible. Ello puede convertirse en realidad si empleamos de forma adecuada la educación y la divulgación ambiental como un proceso de carácter continuo y permanente, que este intrínseco, inmerso en la concepción de la educación integral a todos los ciudadanos, armándolos con conocimientos sólidos del asunto, desarrollándoles hábitos correctos, capacidades actitudes y formando valores que permitan armonizar la acción de las hombres respecto a la naturaleza.

    Pueden y deben desarrollarse investigaciones científicas que permitan a través de estudios, ampliar los conocimientos sobre el estado de los fenómenos que hemos descrito y que pueden favorecer al desarrollo económico y social a partir de la activa participación ciudadana y de este modo, prever, controlar o revertir los efectos aportando soluciones locales concretas.

    Los cambios institucionales que han ocurrido y los que se aplican en Cuba según las circunstancias reales, especialmente después de haberse podido delinear políticas y estrategias de manera particular, a partir de la creación del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente﴾CITMA﴿ todo ha sido diferente, pues se pueden dirigir, organizar y controlar mejor la actividad.

    Las profundas transformaciones económicas y sociales logradas por el proceso revolucionario, determinaron cambios favorables en las condiciones de vida de la población y consecuentemente un incremento en las acciones de protección y conservación de los recursos naturales los que so asumidos como patrimonio de todo el pueblo, y en consecuencia debemos actuar todos, también.

    El balance de la actividad ambiental de la revolución en estos años, es, en general, positivo. La erradicación de la pobreza extrema y sus secuelas en términos de Educación y Salud; las mejoras de las condiciones ambientales y la calidad de vida en un marco de equidad, el incremento a nivel nacional de la superficie boscosa ; un trabajo sistemático de ordenamiento territorial y de evaluación ambiental de las inversiones; el uso de las capacidades científicas en el diagnóstico y solución de muchos problemas del medio ambiente; el proceso de introducción paulatina de la dimensión ambiental en e Sistema Nacional de Educación y el fortalecimiento creciente de la gestión ambiental, son algunos de los logros de esta actividad, que requieren y exigen cada vez más de la participación consciente y precisa de toda la población.

    La sostenida recuperación económica que después del golpe originado por el derrumbe del Campo Socialista, experimenta Cuba, hoy seriamente dañada por los efectos de devastadores huracanes que nos azotaron, unido a la profunda crisis por la que atraviesa el mundo, ha podido ser atenuada por los cambios institucionales introducidos y las estrategias aplicadas en el país, constituyen una base sólida que ha permitido, a pesar de todo, avanzar con optimismo en dirección de un adecuado uso del medio ambiente en el que se ha aplicado la concepción de la sostenibilidad, poniendo en practica políticas medio ambientales cuyas pautas y lineamientos nos han conducido a un estadio superior en la protección del medio ambiente y en el uso racional de los recursos naturales, como base de un desarrollo sostenible para todo.

    Aún nos quedan reservas, (el principal potencial es la unión de acertadas políticas con la participación consciente de todos los actores sociales y protagonismo de nuestro pueblo﴿ que requieren ser orientadas de manera correcta.

    Cuba ha actuado éticamente y trabaja en esta dirección en todos los eventos que tienen lugar hoy en el planeta, ha logrado también ser secundada naciones subdesarrolladas que adquieren junto a ella conciencia de la problemática medio ambiental actual, pero lo fundamental no se hace patente, pues no existe una posición, una respuesta positiva de los principales destructores del medio ambiente que son, las potencias capitalistas más desarrolladas, encabezadas por la mayor potencia del planeta, os Estados Unidos de Norteamérica.

    Estos actúan como si los impactos de su irresponsable actitud no serian por iguales para todos, como si los efectos de sus políticas los van a excluir; en la misma medida estos no nos tienen en cuenta a la hora de tomar sus decisiones, no, se equivocan, podrán actuar de forma egoísta, insensibles y engañosas, pero los efectos los reciben ellos también

    Termino este artículo con las palabras del Comandante en jefe Fidel Castro Ruz cuando expresó: “Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo”.

Bibliografía

  • Colectivo de Autores. Lecciones de Filosofía Marxista, Tomo I. Editora Félix Varela, La Habana, Cuba.

  • Revista Cuba Socialista. Nº 6 de 1997. Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Plaza de la Revolución, La Habana Cuba

  • Marx C. y Engels, F. O.E. T Único.

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