La Federación Ecuestre Argentina en 1989 incorporó entre sus disciplinas hípicas el Volteo. Una especialidad que requiere de la agilidad de un gimnasta, de la resistencia de un corredor, de la gracia de un bailarín y, fundamentalmente, de un gran protagonista: el caballo.
- Es una disciplina de equipo con un valioso sentido sociabilizador.
- Es una especialidad ecuestre de alto rendimiento o recreativa. Requiere esfuerzo y dedicación.
- Es único y especial para niños, adolescentes y jóvenes.
- Es ideal para disfrutar y competir durante el tiempo libre.
- Es una mezcla entre gimnasia y ejercicios artísticos.
- Se practica sobre un caballo galopando en círculo. Se emplea un sólo animal por grupo.
- Es una amena y eficaz iniciación en el deporte hípico.
- Es fundamental para poder disfrutar del caballo con confianza y es básico para practicar luego otras especialidades de la equitación.
- Es muy económico y accesible con el máximo de beneficio para los chicos y sus familias.
- Es para todos.
Esteban Ledesma con el caballo
argentino Escipión Babelito
en La Hacuya (1994)
Yanina Alvarez, Victoria Jarrin y Jazmín Lorenzo
montando a Escipión Babelito en el
Club Hípico Argentino (1998)
PARTICIPANTES
Los voltereteadores
Son como un ensamble humano en el que cada pieza tiene sentido en el conjunto. Todos dependen de la atención y precisión de los otros. Son responsables no sólo de sí, sino también de sus compañeros y del caballo. Cada uno tiene importancia en función del otro.A partir de los 6 años pueden practicar esta disciplina. Hasta los 18 años pueden competir en grupo. Desde los 14 años también pueden competir en forma individual. A través del juego, desde la infancia, se inician en el trato con los caballos.
Sólo necesitan ropa y zapatillas de gimnasia. Son varones y mujeres que desarrollan en grupo capacidades corporales y psicosociales.
El caballo
Saltando y haciendo cabriolas, niños y jóvenes se acostumbran al trato con el animal bien entrenado, fuerte y saludable, que debe ser sumiso y tener un galope con ritmo. Durante una hora pueden utilizarlo entre 8 y 12 voltereteadores. Requiere un mínimo de equipo: un chichón con manijas, un delgado mandil, cabezada, riendas y una cuerda.Los chicos antes, durante y después de la clase se ocupan del equino. Sólo se retiran del club una vez que lo limpiaron y lo dejaron descansando en su box. Está comprobado, además, que el contacto con este animal es una de las más eficaces terapias psicofísicas. Por eso pueden practicar Volteo quienes padecen alguna discapacidad.
Los conductores de cuerda
Son los especialistas que saben siempre y en toda situación cómo reaccionar y manejar al caballo para lograr de los voltereteadores su óptimo rendimiento.
Los entrenadores
Son los responsables de los grupos. Son los especialistas en la técnica, la disciplina y potencian los talentos con rigurosos programas de enseñanza. Son fundamentales para la preparación social y psicofísica de los voltereteadores.
Los jueces
Son los expertos encargados de dar los veredictos a partir de, entre otras cosas, la técnica, la ejecución, la dificultad, la composición, el caballo y la impresión general.
Equipo del Campo Chico Country Club con Melagüe
y la entrenadora Georgina Fernandez Vergano
en el Club Hípico Argentino durante los
Juegos Panamericanos de 1995
Kerrith Lemmon de los Estados Unidos
con el caballo argentino El Curry
en el Club Hípico Argentino durante los
Juegos Panamericanos de 1995
EVENTOS
Concursos
Son competencias que se realizan en forma grupal (6 a 8 voltereteadores), doble o individual. En las tres categorías los participantes deben presentar ejercicios obligatorios y una coreografía con ejercicios de creación libre. Los voltereteadores, de a uno, de a dos o de a tres, actúan al compás de una música. Ejecución, armonía con el caballo, proyección artística, originalidad, son algunos de los puntos determinantes para la evaluación de los jueces,
Encuentros
Su objetivo es el acercamiento de nuevos deportistas a esta disciplina. A partir de la recreación y el entrenamiento, los voltereteadores principiantes exhiben sus habilidades para esta especialidad. Los participantes demuestran con ejercicios gimnásticos todo el potencial de creación, imaginación, juego y diversión, con la siempre invalorable presencia del caballo. No son concursos regulares de Volteo.