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Guyo Sember, Profesor de Educación Física detenido-desaparecido durante la dictadura militar en Argentina, en 1976. Su Historia

   
Docente de Educación Física
Lic. en Psicología
Director de www.efdeportes.com
 
 
Tulio Guterman
tulio@efdeportes.com
(Argentina)
 

 

 

http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 11 - N° 96 - Mayo de 2006

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     A 30 años, homenaje a Guyo Sember, Profesor de Educación Física y deportista argentino


No olvides tu historia ni tu destino.
Bob Marley

Guyo Sember
Guyo Sember, Profesor de Educación Física detenido-desaparecido
durante la dictadura militar en Argentina, en 1976. Su Historia (Video, 8,81 Mb)

    Recordemos a Guyo Sember, Profesor de Educación Física detenido-desaparecido durante la dictadura militar en Argentina en el período 1976-1983, su historia personal, sus producciones, sus ideas, sus anhelos y utopías... Crear conciencia sobre esta tragedia, permite y va a permitir construir una Memoria por la cual los culpables de esos delitos de lesa humanidad sean castigados y no haya oportunidad para que se vuelva a instalar en nuestros países el Terrorismo de Estado. Asimismo, puede servirnos de inspiración para aportar a la construcción de una formación docente en Educación Física, que acompañe políticas públicas producto del consenso social en el campo socioeducativo, orientadas sobre todo hacia los sectores populares.


    Gregorio Marcelo Sember (Guyo) nació en Buenos Aires el 16 de setiembre de 1952. Tendría actualmente 53 años. Su familia se afincó por esos años en la localidad de Temperley, en la Provincia de Buenos Aires, donde vivió gran parte de su vida.

    Sus primeros años de vida están marcados profundamente por participar, junto con su familia, en la vida comunitaria en el Ateneo Israelita Argentino (AIA) de Lomas de Zamora, ubicado a un par de cuadras de la estación de trenes de dicha localidad. Sus primeros años transcurrieron entre juegos en los terrenos vacíos que dejaba un incipiente proceso de urbanización que se va a desarrollar en la zona sur a partir de esos años. Jugaba a la pelota y a otros juegos espontáneos con sus vecinos del barrio. Pertenecía a una familia modesta y trabajadora; sus padres tenían un pequeño taller de confección de ropa en una habitación de la casa.

    Cursó la educación básica en la Escuela Nº 13, Bernardino Rivadavia (de Lomas de Zamora) y el nivel medio en el Colegio Nacional Mixto "Alte. Guillermo Brown" de Adrogué, Provincia de Buenos Aires, donde ingresó en 1966, egresando en la promoción del año 1970. La formación escolar judaica a principios de los años 60 la hizo en la Escuela Israelita Dr. Hertzl, que funcionaba en el Ateneo de Lomas.

    Durante su infancia y adolescencia participó en distintas actividades deportivas. En aquel momento, el Ateneo de Lomas tenía una pileta al aire libre y durante el verano, se organizaban competencias con los distintos clubes de la zona sur como Los Andes, Banfield, Temperley y Gascón Lawn Tenis Club, que conformaban la Federación Sureña de Natación. Guyo se integró al equipo de natación representando a su institución y obtuvo numerosos premios.

    Trabajó en distintas instituciones y siempre estuvo especialmente interesado en el aspecto social y pedagógico de la Educación Física. Uno de sus lugares de trabajo fue en C.A.S.A. (Club Atlético Sefaradí Argentino) en Vicente López, donde se desempeñó como madrij (instructor) y docente en actividades recreativas y deportivas.

    En el año 1971 viajó a Israel en el Plan Tapuz, donde conoció de cerca la vida comunitaria en el Kibutz (experiencia que le permitió vivenciar y valorar la interacción grupal como compromiso social y aprendizaje colectivo) y planeaba posteriormente recorrer Europa. Entusiasmado por volver y encontrarse con sus amigos y su novia, que a la vez era su compañera de trabajo, suspendió su periplo y retornó a Buenos Aires.

    Estimulado por otros colegas con quienes trabajaba en C.A.S.A., se puso a la tarea de prepararse para ingresar al Romero Brest. En aquella época (1972-73) el ingreso era muy complicado, había más de mil aspirantes para cubrir algunas pocas vacantes.

    En 1973 ingresó al Instituto de Educación Física "Dr. Enrique Romero Brest" que funcionaba en el predio de Republiquetas (hoy Crisólogo Larralde) en el número 1050, en la zona norte de Buenos Aires y formó parte del grupo de primer año, división primera del turno mañana. Cursó el segundo año en 1974 y finalizó la carrera al año siguiente. Su promedio final de calificaciones fue 7,54 y se destacó notablemente como estudiante en materias como Práctica de la Enseñanza, Sociología y Handbol.

    En la formación docente en educación física en los años '70 predominaba un modelo elitista, autoritario, rígido, reglamentarista, y aparecían las huellas del origen militarista de la carrera: formaciones, uniforme, y prácticas de sometimiento a través del 'bautismo' a los ingresantes. Los programas de la carrera se basaban en estereotipos de género -danza sólo para mujeres; el turno noche estaba reservado para hombres- y los cursos no eran mixtos. Salvo algunas excepciones, los docentes brindaban muy poco margen para el debate y la participación activa. Predominaban las prácticas reproductivas y enciclopedistas -como la mayoría de las instituciones educativas de la época- con una sobrevaloración de los procedimientos (técnicas) por sobre la reflexión y la creatividad.

    La carrera era europeizante: gimnasia alemana sueca y danesa, handball teutón, rugby inglés; y de origen norteamericano: voleibol y básquetbol. Había muy poca o ninguna sensibilidad para mirar hacia la realidad circundante con lo cual el Instituto era indiferente frente a movimientos sociales con ideas nacionales y populares y fuertemente inclusivos.

    Guyo era de baja estatura (medía 1.60), rubio, simpático, de espaldas anchas producto de haber sido nadador en la infancia, poseía una sonrisa de oreja a oreja, y siempre se lo veía optimista. Tenía una cicatriz muy marcada en la boca producto de un accidente que había tenido de chico. Era zurdo para escribir, motivo por el cual fue sistemáticamente reprimido por sus maestras quienes lo obligaban a utilizar la otra mano. Se caracterizaba por hacerse de amigos con facilidad y sobresalía por su personalidad dentro de los grupos. Era un lector inquieto, muy informado e interesado en las problemáticas de la época. Cuestionador de los modelos tradicionales y orientados hacia el rendimiento, intentó convertir en contenido pedagógico aquellas experiencias que había vivenciado en el deporte recreativo, social y comunitario en el Ateneo de Lomas y en otras instituciones. Sostenía que las experiencias deportivas con fuerte acento recreativo, promovían situaciones de juego mas distendidas, generando ricas instancias de aprendizaje y de inclusión social. Observó que el juego desde esta perspectiva, promovía una mayor exploración facilitando el desarrollo de las capacidades individuales y grupales. Pensaba también que de esta manera se mejoraba el ambiente de trabajo y el desarrollo social.

    Tuvo un primer año muy complicado en el Instituto Romero Brest, ya que tenía que viajar más de tres horas entre ida y vuelta desde su casa en Temperley. Era recorrer toda la ciudad de sur a norte, en la época en que el tren del sur (el Roca) no estaba electrificado. Muchas veces se quedaba a dormir en la casa de algún amigo.

    En 1974, cuando cursaba el segundo año, el entonces INEF Romero Brest fue desalojado del predio por orden del entonces presidente Perón, asesorado por su ministro de Bienestar Social, José López Rega, con el objetivo de restaurar allí mismo la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) a la manera de su período anterior de gobierno en la década de 1950.

    Su compromiso y su militancia lo llevó a ser uno de los líderes del Centro de Estudiantes en una lista combativa que intentó resistir la decisión de Perón y cuestionaba abiertamente las posiciones conciliadoras, ya que para él se avasallaba el derecho a estudiar dignamente y la medida atentaba directamente contra la calidad educativa de la formación docente. Participó activamente en las clases públicas, asambleas y marchas que se hicieron a la Plaza de Mayo para protestar contra esta injustificada e irracional medida.

    De la misma manera que luchaba contra las injusticias que se cometían a su alrededor, y en cada grupo que le tocó integrar, Guyo intervino activamente en la lucha contra el desalojo. Una vez efectivizada esta medida, participó en los reclamos para que la Dirección Nacional de Educación Física, Deportes y Recreación, organismo que gestionaba a los INEF en aquella época, mejorara las precarias condiciones del sector del Club Comunicaciones donde fue derivada la institución. Frontal, noble, con enormes convicciones y siempre dispuesto al diálogo, intentaba convencer con sus argumentos reflexivos y profundamente fundamentados a quienes se diferenciaban de él en sus ideas.

    En el año 1975 sus intereses por el mundo infantil se vieron fuertemente estimulados ya que al trabajar con grupos de chicos para comprobar la eficacia de diversas actividades con elementos en las distintas edades, aportó activamente en la producción de un texto que marcó un hito en su época. El libro "Formas básicas de la actividad física" que tiene como autores a Emilio Masabeu, David Monowicz y Liliana Castelli, incluye al inicio un especial agradecimiento a Hugo Guinguis y a Gregorio Sember.

    Ese mismo año, siendo ya maestro de Educación Física, comenzó a trabajar en la escuela Neveh Shalom -de la red escolar judía- en la calle Gándara, en Parque Chas y era muy querido y considerado por las directoras, colegas docentes y alumnos. Inició el dictado de sus clases en dicha institución en marzo del año siguiente. En ese verano trabajó en la colonia de vacaciones de la Escuela Arco Iris.

    Con el golpe militar del 24 de marzo de 1976 y contando con los recursos y la impunidad que otorga el control absoluto del Estado, las fuerzas armadas y de seguridad avanzaron sobre el tejido social con una violencia extrema que incluía secuestros, torturas y asesinatos de miles de ciudadanos. Así, personas de todas edades y condiciones, sobre todo los jóvenes, fueron secuestradas en sus domicilios, lugares de trabajo, instituciones educativas y lugares públicos y arrastrados a campos clandestinos de detención. Cualquiera se volvía sospechoso de ser "subversivo": maestros y profesores, estudiantes y obreros, profesionales y empresarios, trabajadores y amas de casa, militantes populares y religiosos. Podía ser motivo de detención participar de una asamblea estudiantil, reclamar un aumento salarial, estar en la agenda de un "sospechoso", llevar un libro o revista considerada inapropiada, ser familiar, tener un amigo o un vecino, no llevar cédula de identidad, o por las dudas.

    El 30 de mayo de 1976, a poco más de dos meses del golpe, un grupo no identificado perteneciente a las fuerzas armadas, portando armas largas, que se desplazaba en dos o tres automóviles de color oscuro, ingresó en su domicilio que para ese entonces era en Forest y Giribone del barrio de Colegiales y lo condujo detenido, tal como le expresaron en ese momento a sus padres con quienes vivía, "para averiguación de antecedentes". Se supo que estuvo detenido un par de días en la Superintendencia de Seguridad Federal, dependiente de la Policía Federal, pero a partir de esa fecha, Guyo es uno de los miles de detenidos-desaparecidos de la última dictadura militar. Su cuerpo nunca fue hallado y nadie que pudo salir del infierno de los campos de concentración dio información de haberlo visto. Tenía 23 años y estaba trabajando en el boceto de un libro sobre Educación Física Infantil, que incluía gran cantidad de observaciones de diferentes experiencias, reflexiones colectivas y aportes conceptuales; y tenía planeado estudiar Ciencias de la Educación.

    Fue un estudiante de la carrera y luego un profesor de Educación Física destacado, innovador para su época, inteligente, trabajador incansable, líder social y carismático. Aborrecía de aquellos profesores que superponían cursos, "robaban" las horas y que no se dignaban a enseñar nada. Su figura puede servirnos de inspiración para aportar a la construcción de una formación docente en Educación Física que acompañe políticas públicas producto del consenso social en el campo socioeducativo, orientadas sobre todo hacia los sectores populares, desde el compromiso con la promoción y el desarrollo social.

    Guyo sabía de la potencia educativa que puede y debe tener la Educación Física y vivirá en cada uno de los que soñamos cada día que la educación es un derecho de todos y no un privilegio para unos pocos; en quienes intentamos día a día ayudar a las personas a reflexionar y a ampliar sus horizontes de desarrollo personal; en quienes creemos que es posible una educación física con la gente y no impuesta por designio de una minoría; en quienes creemos que es posible pensar a la Educación Física como una disciplina pedagógica con todo lo que ello significa: el derecho de todos a aprender y de nosotros los docentes, la obligación de enseñar dignamente contenidos significativos que promuevan en cada persona la cultura valiosa en cada comunidad, los valores de la solidaridad, el respeto profundo a la diversidad, el valor de las personas no por lo que tienen en los bolsillos sino por lo que son como tales, el repudio contra toda forma de discriminación, ya sea racial, social, cultural, religiosa o étnica; la promoción de contenidos significativos a partir de los medios que contamos en los juegos, los deportes, las actividades de aventura en la naturaleza, la gimnasia y las actividades recreativas y de tiempo libre; el repudio a toda forma de movimiento corporal tendiente a imponer modelos de mercado; el uso del cuerpo como si fuera una máquina al servicio del rendimiento; la cosificación de las personas bajo supuestos principios científicos aplicados a cuerpos cadavéricos que eliminan la historia personal, las emociones, los sentimientos, las motivaciones, los anhelos, los deseos personales y el valor del grupo.

    Guyo Sember es una víctima del Terrorismo de Estado al igual que todos los jóvenes comprometidos de aquellos años trágicos, y lo que sufrió fue y es una tragedia espantosa.

    Construir la Memoria permitirá que Nunca Más vuelva a ocurrir.

    Desde estas líneas decimos, hoy y siempre

Guyo Sember, ¡Presente!


Testimonios

  • Gracias Tulio y felicitaciones por darle a Guyo, el lugar que merecía tener como otras personas que por pensar diferente... unos hijos de puta les trucaron su vida. Gracias porque despues de 30 años, desempolvaste nuestros recuerdos, aceleraste mi respitación y me ayudaste a recordarlo. Me hago eco del comentario realizado por otro amigo de esa época... Mauricio Gldberg. Marcel Itzcovitch (Mydori, EE.UU.)

  • Me emocionó profundamente la nota y el enterarme que se hizo un acto en memoria de Guyo. Fuí alumna de él en ese corto año del Nevé Schalom, y tengo un recuerdo hermoso. Si bien han pasado ya unos cuantos años y ya no soy la alumna de 11 años que era, tengo vivísimo tanto el recuerdo como el enorme cariño que teníamos (todos) por Guyo. Era un maestro de esos que dejan marca. Lo mejor que podemos hacer es contar su historia para que permanezca viva. Les agradezco!! Patricia Kahane (Buenos Aires, Argentina)

  • Hoy lo recuerdo a Guyo con mucho cariño y también con gran pesar. Sí, en estos momentos al escribir me embarga una profunda emoción y me despido abrazándolos en la dimensión intemporal del recuerdo donde todos estamos vivos. Guillermo 'Memo' Simkin (Vancouver, Canadá)

  • Felicidades Tulio por este hermoso documento por el que hemos conocido a un luchador por la LIBERTAD. Emocionado con su lectura. Javier Domínguez (Canarias, España)

  • Gracias por ocuparte de escribir articulos así, es un homenaje para él, es parte de mi historia, me ayuda a mostrársela a mis hijas. Fabián Muller (Madrid, España)

  • Felicito a Tulio y EFDeportes por esta iniciativa. Creo la Educación Física tiene (tenemos) pendiente una autocrítica sobre el rol desempeñado por la EF, no solo durante la dictadura sino después. Cordiales saludos y adelante! Alejo Pérez Leguizamón (Auckland, Nueva Zelanda)

  • Tulio, quería felicitarte, no solo por el informe, sino por todo lo que éste implica: no olvidar, mantener viva la memoria y homenajear a gente como él y a tantos otros miles que hoy tendrían que estar entre nosotros, aportando sus conocimientos, ideales y deseos puros para construir un mundo mejor. Laura Lombardo (Argentina)

  • Sigan adelante y no decaigan en buscar la verdad, debe ser muy triste perder a un ser querido de esta manera porque no se sabe a ciencia cierta como fue , y la duda siempre queda. Felicitaciones por no olvidar lo acontecido sigan adelante y que Dios los bendiga y les de fuerza para seguir con la lucha. No olviden, no se conformen y no se dejen manipular. Maribel Quishpe (Quito, Ecuador)

  • Yo soy sobrino de Guyo, agradezco mucho que se le recuerde, treinta años después, no como un número más dentro de ese enorme 30.000 de los detenidos-desaparecidos, sino como una persona con vida, ideales, motivaciones, amistad, ilusiones, etc... Lisandro Sember (Barcelona, España)

  • Valoramos mucho el haber hecho un homenaje tan completo a Guyo Sember, quien se merece no quedar en el olvido. Ester y Eliahu Diner (Tel Aviv, Israel)

  • Agradezco a quienes tuvieron la iniciativa de llevar a cabo este recordatorio a un joven comprometido verdaderamente con sus ideas de cambios sociales. Fui (soy) tanto amigo de Guyo como de su hermano Lito y la noticia de su desaparición, de la que tomé conocimiento años después, me impactó fuertemente. Es vital que aquellos que verdaderamente querían (quieren) un mundo sin barbarie capitalista sean reconocidos, y que sepamos diferenciarlos de aquellos que hoy posan de "pasado revolucionario" sin tenerlo en absoluto. Compañero Guyo...Presente!!! Alex Halpern (Buenos Aires, Argentina)

  • Fui compañero de estudios de Guyo. Y miembro de su grupo de estudios. He vivido junto a él muchos momentos que me dieron testimonio de su hombría, de su compañerismo y de su ternura. Guyo merecía, como muchos otros, nuestro recuerdo público. Raúl Gómez (Buenos Aires, Argentina)

  • Guyo y yo fuimos amigos en nuestra adolescencia, era una persona maravillosa. Tengo un hermoso recuerdo de él. Mónica Klachko (Afula, Israel)

  • Bravo Tulio. Una hermosa semblanza de Guyo y magnifica, justa, necesaria, memoria y reivindicación. Héctor Geffner (Barcelona, España)

  • Es muy emotivo para mí este homenaje que le hace EFDeportes a mi hermano, y es además un paso importantísimo en la devolución de su personalidad, arrebatada por el Terrorismo de Estado, que se propuso borrar las señas de identidad de tantos miles de personas, hacer desaparecer su huella y convertirlos en un expediente, una cifra dentro de las estadísticas. Este homenaje le devuelve su talla humana, sus valores, su lucha permanente por la ética en el deporte, su alegría de vivir, sus aportes generosos a todo aquel que los necesitara. De la misma forma es generosa esta aportación de Tulio Guterman y de EFDeportes. En nombre de la familia de Guyo, les reitero nuestra gratitud y nuestro reconocimiento. Silvio Sember (Barcelona, España)

  • He recibido un mail invitándome a visitar la página web en memoria de Guyo Sember. El relato me ha parecido sobrecogedor. Me ha dado mucha rabia. A veces no somos conscientes de lo importante que es recuperar la memoria. Ahora en Cataluña empezamos a hablar de nuestros desaparecidos de la guerra civil española, y han pasado más de 60 años!!!. Cualquier cosa por recuperar la memoria y la dignidad para que las generaciones venideras conozcan la realidad de su historia. La historia de Guyo no debe quedar en el olvido, y los que la provocaron deben pagar por ello. No podemos permitir la impunidad. Un abrazo y todo mi apoyo. Xavi Campón Brugada (España)

  • Conocí a Guyo en los lejanos años '60. Quisiera proponer el video a los profesores de educación física de los liceos en donde estudian mis hijos (18 y 15 años). Voy a transcribir algunos párrafos para presentar el caso en los dos liceos de Ginebra. Maria -Puchi- Borrello (Ginebra, Suiza)

  • Soy amiga de la familia Sember, conocí desde chiquita a Guyo. El era muy amigo de mi hermano y jugábamos en el barrio de Temperley. Sencillamente, hermosa la página, también el video. Allí disfruté de una foto familiar (la grupal) donde aparece mi hermano y todos mis primos hermanos varones, con mi prima "negrita", quien cumplía 15 años junto a Guyo. Laura Fagale (Buenos Aires, Argentina)

  • Te felicito y te agradezco. No olvidar, no perdonar. Me gustó lo que hiciste y me parece sobre todo muy digno y ejemplar. De nuevo te felicito. A veces siento que mis ganas languidecen y entonces cuando siento las energías de gente como vos se renuevan como una planta que reciben el riego de una lluvia refrescante. Un abrazo. Mauricio Goldberg (Argentina)

  • Los otros sembraron la muerte. Nosotros le cantamos a la vida. Beatriz Sznaider (Argentina)

  • Viví muchos años en Colegiales, milité en Colegiales en esos años, de ese barrio me llevaron detenida en el año 1975 hasta 1983... ayer, sábado estuve en un recordatorio a uno de los 60 jóvenes detenidos de ese barrio, se colocó una placa en el lugar, la casa de dónde se lo llevaron. Yo no conocí, creo, a Guyo, el tema es que la memoria también me juega una mala pasada muchas veces... es muy bueno esto de leer lo que esta revista hace con Guyo, porque de eso se trata, de no perder la memoria, de no reivindicar la muerte para sobresaltar la vida, porque eso no debió nunca haber pasado: ni la tortura, ni la muerte, ni la desaparición de personas, ni el robo de otros seres humanos... intentaré estar en el Cenard el martes 30, agradezco tanto que a 30 años ahora se pueda hablar de estos temas públicamente, hablar de estas personas y darnos cuenta. Muchas gracias. Graciela Chein (Carlos Spegazzini, Provincia de Buenos Aires)


    Medios que ya se han hecho eco de la Historia de Guyo

  • Un maestro del Deporte, por Ariel Scher. Clarín, 4/5/2006

  • Un espacio para la investigación y el debate del deporte en Internet, por Marcelo Massarino. Voltairenet.org, 11/5/2006

  • Nueva Sión, Mayo 2006 - Edicion 918


        Agradecemos a todos los amigos, compañeros y familiares que colaboraron con su testimonio para construir este relato.

         A 30 años, homenaje a Guyo Sember, Profesor de Educación Física y deportista argentino

        ¿Conociste a Guyo Sember? Envíanos tu testimonio. También si recordás y sabés de algún Estudiante o Profesor de Educación Física detenido-desaparecido. Y de casos similares en países donde operó el Terrorismo de Estado (Uruguay, Chile, Bolivia, Brasil).


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