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Aportes de Fidel Castro Ruz a la formación 

de la cultura deportiva del pueblo cubano

 

Universidad de Las Tunas

(Cuba)

Dr. C. Alberto Velázquez López

avelazquez@ult.edu.cu

 

 

 

 

Resumen

          La obra social de la Revolución cubana ha tenido el sello de su máximo líder Fidel Castro Ruz quien ha sabido darle el sentido digno al que aspiró el pueblo durante todas sus luchas emancipadoras por más de un siglo. Fidel, fidedigno seguidor de los ideales de José Martí, basados en la libertad culta, le da al deporte el lugar que como actividad social merece en toda sociedad interesada en el progreso humano, lo que ha llevado a que Cuba sea una potencia deportiva a nivel mundial y a su población fomentar una cultura del deporte: humanista, patriótica y solidaria. Es objetivo del presente trabajo valorar las concepciones del líder revolucionario sobre el papel social del deporte, las políticas fomentadas y su papel en el desarrollo de la cultura deportiva del pueblo cubano.

          Palabras clave: Cultura deportiva. Fidel Castro Ruz. Cuba.

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 19, Nº 191, Abril de 2014. http://www.efdeportes.com/

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Introducción

    [...] la madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus vicios, es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura: [...] José Martí: “Carta de Nueva York. Tilden”. La República. Honduras de 1886. Nueva York, agosto 12 de 1886. OC. 13:301.

    Desde el momento en que el desarrollo de las sociedades les permitió a los seres humanos contar con tiempo libre, es que surgen los juegos y deportes como medios de ocupar el tiempo o para ejercitar las habilidades de trabajo. Las primeras manifestaciones deportivas nacen de las actividades económicas fundamentales. Desde muy temprana época el deporte se reveló como una actividad educativa que prepara para el trabajo, la defensa y la socialización de las culturas colectivas.

    Desde la Antigüedad los estados le han prestado atención a las prácticas deportivas, principalmente con fines educativos y de defensa. Son conocidas las sentencias de Aristóteles y Platón sobre la necesidad e importancia de estas prácticas, ellos vieron su valor para la salud y la educación.

    En Cuba las prácticas deportivas y recreativas traídas por los colonizadores españoles eran las realizadas por los ibéricos, entre ellas las lidias de toros y juegos de mesa. Los hábitos de los pueblos originarios de la Isla fueron prácticamente eliminados junto con la población.

    Por la procedencia social marginal de los colonizadores proliferaron formas recreativas relacionadas con los juegos de azar, la ingestión de bebidas alcohólicas y otras que no contribuían a la formación de una cultura sana. No obstante a ello, por el contacto con otras culturas en el siglo XIX comienzan a practicarse otras actividades deportivas y recreativas.

    Con la dominación norteamericana y todo el proceso de transculturación llegan a Cuba diversos deportes, a ello contribuye el inicio del movimiento deportivo olímpico internacional que de una u otra forma llegaban noticias al territorio nacional .y alguno que otro cubano pudo asistir a estos certámenes.

    Dadas las características de las relaciones políticas y económicas impuestas, que trajo consigo el crecimiento de centros de recreo: clubes para las clases pudientes, construcción de instalaciones deportivas, la educación física en los centros escolares, formación de equipos deportivos, principalmente de béisbol y boxeo, los que se convirtieron en espectáculos muy gustados por la población y que garantizaron grandes entradas económicas a los que se dedicaron a este negocio.

    Por otra parte, en la inmensa mayoría de la población, desprovista de todo privilegio cultural, proliferaron formas de recreación enajenantes, vicios como las peleas de gallo que lejos de ayudar al desarrollo espiritual o físico hacía a los hombres y mujeres esclavos de los sueños por obtener dinero.

    En la etapa pre-revolucionaria el deporte constituye un privilegio de las clases pudientes, el Estado no presta el interés necesario al fomento del deporte y la cultura física como formas para satisfacción necesidades de la población pues no se considera un patrón para medir el nivel de desarrollo de la nación y menos un medio de poder político.

    Al triunfar la Revolución cubana en 1959, dentro de las metas culturales se propone cambiar los hábitos recreativos y fomentar una cultura basada en los mejores ideales nacionales y humanistas. En días tan tempranos como el 13 de enero de 1959 Fidel expresa: “El juego debe acabarse en todas sus formas comerciales”.1 Con lo que demuestra poseer una concepción decidida a romper con los viejos hábitos y darle al deporte nuevas funciones sociales que se correspondieran con los ideales más humanistas, aquellos concebidos a lo largo de toda la historia de lucha emancipadora del pueblo cubano.

Desarrollo

    La cultura constituye una expresión del desarrollo de la sociedad y el hombre, Armando Hart expresa: “Es el conjunto de relaciones humanas que ha trascendido a nuestro tiempo y que le permite al hombre contemporáneo conservar, reproducir, y crear nuevos valores y conocimientos para la transformación de su medio social y natural…”2

    De esta forma se expresa la idea de la dimensión cultural del progreso humano, donde la cultura como sistema integra todas las expresiones del hombre y la sociedad, y gracias a ella se puede caracterizar a cada civilización. La cultura como progreso humano, no como desarrollo como nos han impuesto principalmente los modelos hegemónicos del siglo XX.

    La cultura deportiva es el resultado de toda la producción que una sociedad es capaz de crear en relación a la práctica de deportes y las formas de recreación, se expresa en conocimientos, valores, hábitos, tradiciones, normas, metas e infraestructura material y organizacional que se integra al sistema general del actuar social y contribuye a caracterizar el estilo de vida de la sociedad, en gran medida, el grado de progreso humano.

    El deporte como actividad social tiene una forma específica de reflejar su esencia, la conciencia deportiva, o sea, el sistema de concepciones, normas, e ideas que se tienen sobre el papel del deporte en la sociedad. En la medida en que esa conciencia manifiesta niveles de socialización y participación de los individuos es que podemos referirnos a la cultura deportiva.

    El deporte desempeña diversas funciones sociales, entre ellas funciones educativas, recreativas, económicas, ideológica, de defensa y salud e higiene, están en correspondencia al tipo de sociedad, así será la orientación y modo de cumplimiento de cada función. Por ejemplo, en una sociedad basada en el mercado, la función económica estará supeditada a ganancias financieras, por el contrario en la sociedad socialista, sin dejar de reportar ingresos económicos su valor está en el papel que tenga en la reposición de la fuerza de trabajo, la calidad de vida y el ahorro que propicia ante mayor nivel de salubridad.

    En relación al deporte, la educación tiene un papel determinante, tanto la educación escolar como la que reciben las personas del medio social en que viven y se desarrollan. La práctica del deporte y de formas sanas de recreación contribuyen al desarrollo físico e intelectual de practicantes y espectadores.

    Las políticas sociales de los gobiernos influyen en el desarrollo de la cultura deportiva y ésta a la vez se constituye en un instrumento de poder político cuando prepara a los individuos para la lucha o une a los pueblos a través de identidades patrióticas o regionales. Lo más importante es el establecimiento de políticas que fomenten la formación de atletas y la educación de las amplias masas en la necesidad y hábitos que potencien las prácticas deportivas sanas. De estas políticas, por los niveles de socialización y participación ciudadana que se fomenten depende la cultura deportiva que se alcance.

    Al triunfar la Revolución cubana el primero de enero de 1959, su máximo líder no solo se ocupó en las cuestiones propias del poder político, presentó al pueblo y al mundo una concepción verdaderamente liberadora basada en el fomento de una cultura creadora, defensora de los valores nacionales más autóctonos: de identidad, solidarios, humanistas. Siguiendo las ideas de José Martí centra su atención en los seres humanos, de aquí que desde el alegato de defensa, conocido como La historia me absolverá, presenta un programa dignificador para el pueblo y toda la nación, liberador de los vicios sociales que habían sido cultivados por siglos como medios para mantener la explotación y las diferencias sociales.

    Desde lo institucional, recién el triunfo de la Revolución, se crea como parte del Gobierno la Dirección Nacional de Deportes que tuvo como función comenzar a organizar el deporte revolucionario, haciendo llamados a la práctica deportiva y el alejamiento a los vicios recreativos heredados, inicia la ayuda a los atletas, su atención y se comienza la construcción de campos y escuelas deportivos.

    En abril de 1959 Fidel Castro expresa: “Cuando cada muchacho encuentre en la ciudad, en el pueblo, en el barrio, un lugar apropiado para desarrollar sus condiciones físicas y dedicarse por entero a la práctica del deporte de su preferencia, habremos visto satisfecho el deseo de todos los que hemos hecho esta Revolución…”3 Con todas estas acciones se le daba un nuevo carácter a la cultura deportiva nacional: la masividad, como derecho y deber de todo ciudadano.

    Desde este mismo año Fidel Castro orienta hacia la necesidad de eliminar el profesionalismo y estimular el deporte amateur y la aspiración de constituirse Cuba en una potencia deportiva internacional, para ello no solo se construyen áreas deportivas, también se organizan varios eventos deportivos y un movimiento nacional que abarca a los sindicatos y otras organizaciones de masas. Los viejos clubes son puestos en manos del pueblo y pasan a ser círculos sociales, con lo que se lucha contra la discriminación social. Para el Líder: “Los buenos atletas deben salir de las clases trabajadoras, los buenos atletas deben salir de las clases humildes del pueblo, porque son capaces de sacrificarse; de ser constantes, de ser tenaces, de tener todo el entusiasmo y todo el interés que se requiere para ir a una competencia y triunfar…”4

    En 1961 se constituye el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), con el objetivo de fomentar y organizar la práctica de deportes en toda la nación. Así también los Consejos Voluntario del INDER, donde personas amantes del deporte se dedicaban a fomentar esta práctica en las comunidades. Antes se había creado el Movimiento de Corresponsales Voluntarios quienes informaban por la radio o la prensa el acontecer deportivo de las localidades. Aspecto de importancia para el fomento de la cultura deportiva popular comunitaria.

    En el propio año 1961 se incorpora la Educación Física en los diferentes niveles de enseñanza, algo que antes solo se hacía en algunos colegios, principalmente privados. Fidel Castro expone que antes del triunfo revolucionario solo el 0,25 % de la población practicaba la educación física o los deportes y que esta es necesaria porque es la base del deporte5. Esta medida es la que permite que ya en 1963 se realizaran los I Juegos Deportivos Escolares Nacionales, del que con posterioridad salieron los atletas que representaron a nuestro país en competencias internacionales.

    Fidel orienta a la población a seguir los resultados deportivos, a valorar su importancia patriótica, política:

    “Cuando dentro de algunos meses nuestro equipo nacional, llevando la bandera de la patria y la bandera de la Revolución, se presente a competir en las olimpiadas Centroamericanas (y del Caribe) que van a efectuarse el próximo año en Jamaica, con seguridad que todos los cubanos vamos a desear que nuestro equipo haga el papel más brillante. Con seguridad que las victorias de nuestros atletas van a emocionar a la nación entera. No querrá nuestro pueblo que en esas olimpiadas nuestros atletas no estén a la altura de la patria y de la Revolución…”6

    Demuestra que el deporte es un medio para la unidad y formación de sentimientos patrióticos y revolucionarios.

    Para nuestro Líder el deporte está llamado a desempeñar las siguientes funciones sociales:

- El deporte es derecho de todo el pueblo: “Nuestra Revolución ha establecido el principio de que el deporte es un derecho del pueblo, lo cual podríamos añadir que el deporte es también un deber del pueblo…”7

- Es un medio para combatir males sociales. “otra de las funciones del deporte es ir erradicando cada vez más de nuestra patria el vicio del juego…”8

- Ser un bien social alejado de todo mercantilismo: “Nuestra Revolución ha despojado al deporte del carácter mercantilista, y eso nos enorgullece a nosotros…”9

- Contribuye a garantizar estados de salud en la población: “El deporte cultiva los músculos, educa el carácter, desarrolla la inteligencia, hace ciudadanos más saludables y más preparados en todos los sentidos…”10

- No es un instrumento de la política, pero sí una política social: “El deporte no es en nuestra patria un instrumento de la política; pero el deporte sí es en nuestra patria una consecuencia de la Revolución…”11 “Se ha querido presentar a Cuba utilizando al deporte como instrumento de la política. Y es exactamente a la inversa: la política es un instrumento de deporte. Es decir, que el deporte no es un medio, sino un fin…”12

- Ser criterio del progreso social alcanzado: “Algún día nuestros atletas superarán también a los atletas yanquis y demostrarán que no hay pueblo superior a otro, pero sí ideas y concepciones superiores a otras, que hay sistemas sociales superiores a otros…”13; “por eso decimos que es un triunfo de la técnica, del desarrollo cultural, educacional, considerando el deporte como parte de ese desarrollo de nuestro país…”14

- Expresión solidaria libre de chovinismo: “Por eso nuestra disposición a cooperar con los demás pueblos de América Latina, nuestra disposición a brindarles nuestra experiencia, nuestra actitud y disposición a brindarles toda nuestra cooperación para el desarrollo del deporte…”15

- No es el campeonismo lo que rige al deporte, sino sus resultados sociales: “Las competencias son importantes, las medallas son importantes; hay una cosa más importante que eso: el deporte como actividad recreativa y cultura del pueblo…”16; “El deporte en nuestro país tiene un verdadero sentido humano, un sentido social, un sentido relacionado con el bienestar y la felicidad de los seres humanos…”17

    Para que el deporte cumpla estas funciones el Gobierno revolucionario no solo creó el INDER, también se erigieron escuelas formadoras de profesores de Educación Física, de iniciación deportiva, centros de entrenamiento y de medicina deportiva en todas las provincias, así como instalaciones para la práctica de los diversos deportes, no solo de béisbol. La industria de implementos deportivos contribuyó a garantizar la base material y a disminuir las importaciones. Todo dirigido por el Comandante en Jefe.

    La creación del Instituto Superior de Cultura Física “Manuel Fajardo”, universidad del deporte cubano, tiene como misión formar profesionales de alta calidad y también la realización de investigaciones científicas, lo que permitió que a mediados de la década del setenta y principalmente en ochenta se realizaran importantes eventos científicos de intercambio y promoción de la ciencia en el deporte, con lo que se le da al deporte una orientación científica, aspecto de gran relevancia para el salto deportivo que va a acontecer en varios deportes. También aparecen publicaciones científicas especializadas.

    Otra de las políticas fue la realización de eventos deportivos en todas las provincias, incluso eventos internacionales, lo que contribuyó al crecimiento de la asistencia del público a estos certámenes y a elevar la cultura deportiva por igual en todos los territorios de la nación.

    La radio y la televisión crearon espacios dedicados al deporte y dada la formación de técnicos, periodistas y narradores deportivos, se garantizó una alta calidad en las transmisiones y su efecto en la educación del pueblo: “Nuestro pueblo entero sigue las competencias deportivas, detalle a detalle, medalla por medalla, eso es tremendo, la pelota, el boxeo, todo lo que se trasmite, todas las noticias que llegan de todos los días, nuestro pueblo sigue al pie de la letra todas las proezas, todos los éxitos de nuestros deportistas…”18; “Toda esta divulgación que ha tenido el deporte, estas trasmisiones por televisión, este interés que nuestro pueblo ha puesto en el deporte y los éxitos que ustedes han obtenido en estas competencias, contribuyen también al espíritu deportivo, al interés por el deporte y al fortalecimiento del movimiento deportivo de nuestro país…”19

    Fidel inculca la importancia de que los deportistas cubanos les ganen a los norteamericanos, no solo por ser esta nación nuestra enemiga histórica, sino para demostrar la superioridad de nuestro sistema político-social: “No tenemos ningún tipo de antagonismo contra los atletas, como atletas. Pero realmente ese país por ser el más desarrollado, el más rico, el más poderoso de América Latina, solía usar estas competencias para humillar a los latinoamericanos, para demostrar su superioridad sobre nuestros pueblos…”20

    Desde los primeros años de la Revolución, Fidel Castro comienza a llamar la atención sobre las características que deben tener los deportistas formados por la nueva sociedad. Ello es relevante para la educación de la nueva cultura deportiva, en diferentes discursos expresa que el deportista debe ser:

  • Revolucionarios: “Hay que fundir la condición de buen estudiante y la de buen atleta y la condición de buen ateta y buen estudiante, a la condición de buen revolucionario…”21

  • Colectivistas: “En el deporte se aprende a trabajar colectivamente…”22

  • Humanista: “Nuestros atletas son participantes importantes en esta lucha histórica por la justicia, por la felicidad del hombre, por el bienestar del hombre…”23

  • Buenos estudiantes: “No se puede concebir un buen atleta que no sea buen estudiante; no se puede concebir un campeón que no sea buen estudiante…”24

  • Poseer voluntad de espíritu y disciplina: “El atleta necesita voluntad, necesita fortaleza de espíritu…” 25

  • Tener confianza en sí mismo y en los demás: “lo primero que cada atleta debe tener es la confianza en sí mismo y la confianza también en sus compañeros de equipo…”26

Conclusión

    El papel desempeñado por Fidel Castro Ruz en el desarrollo de la cultura deportiva del pueblo cubano es el resultado de la materialización de sus ideales humanistas, patrióticos y antiimperialistas, al darle sentido político al deporte que como actividad recreativa trasciende en fuente de educación, salud e incorporación de las masas como protagonistas en la solución de sus problemas, en la unión nacional y en la realización personal.

    Ningún otro pueblo de la región ha logrado los resultados deportivos obtenidos por los atletas cubanos, pero ningún otro pueblo posee la cultura deportiva que tiene Cuba gracias a que: “Solo una concepción revolucionaria del deporte como instrumento de la educación y la cultura, como instrumento de bienestar, de alegría y de salud del pueblo; sólo esa concepción permite los mejores frutos…”27

Notas

  1. Torres de Diego, Mario: Fidel y el deporte. Selección de pensamientos 1959-2007. Editorial Deportes, 2007. P. 10. A partir de esta nota todas las citas que se correspondan a este texto solo se referirá la fecha del discurso y la página del libro donde se encuentre.

  2. Hart Dávalos, Armando: Discurso del Ministerio de Cultura en el PCC Provincia Ciudad Habana, Edición CREART, 1996. P. 56.

  3. 1 de abril de 1959, p. 21.

  4. Idem: p. 25.

  5. Discurso del 19 de noviembre de 1961. P. 31.

  6. Ídem. P. 35.

  7. 2 de septiembre de 1977, p. 155.

  8. 19 de noviembre de 1961, p. 33.

  9. 8 de agosto de 1962, p. 43.

  10. 22 de agosto de 1963, p. 50.

  11. 29 de junio de 1966, p. 65.

  12. 14 de agosto de 1971, p. 100.

  13. 29 de junio de 1966, p. 66.

  14. 18 de marzo de 1970, p. 84.

  15. 29 de junio de 1966, p. 69.

  16. 30 de abril de 1974, p. 118.

  17. 30 de abril de 1974, p. 118.

  18. 30 de abril de 1974, p. 118.

  19. 27 de octubre de 1975, p. 141.

  20. Idem., p. 136.

  21. 22 de agosto de 1963, p. 51.

  22. 19 de noviembre de 1961. P. 33.

  23. 30 de abril de 1974, p.121.

  24. 22 de agosto de 1963, p. 51.

  25. 24 de octubre de 1961, p. 28.

  26. 8 de agosto de 1962, p. 39.

  27. 29 de junio de 1966, p. 72.

Bibliografía

  • Castro Ruz, Fidel: Discursos.

  • Hart Dávalos, Armando. Discurso del Ministerio de Cultura en el PCC Provincia Ciudad de La Habana, Edición CREART, 1996.

  • Torres de Diego, Mario. Fidel y el deporte. Selección de pensamientos 1959-2007. Editorial Deportes, 2007.

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