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Un acercamiento a la formación y desarrollo de las habilidades
intrapersonales en escolares atletas de boxeo de Camagüey

 

*Logopeda de la EIDE Cerro Pelado. Profesor Asistente de Psicología Universidad de Camagüey

**Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesor Titular de Logopedia del Centro de Estudios Pedagógicos

de la Cultura Física y el Deporte Facultad de Cultura Física Manuel Fajardo Camagüey

***Doctor en Ciencias de la Cultura Física. Profesor Auxiliar del Centro de Estudios Pedagógicos

de la Cultura Física y el Deporte Facultad de Cultura Física Manuel Fajardo Camagüey

****Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesora Auxiliar UCP “José Martí”

Directora del Centro de Diagnóstico y Orientación Camagüey

*****Maestra ambulatoria de la EE Carlos Rodríguez. Camaguey

MSc. Ernesto Godo Valera*

DrC. Ángel Luis Gómez Cardoso**

DrC. Hirbins Manuel Dopico Pérez***

Dra.C. Olga Lidia Núñez Rodríguez****

MSc. Maritza Iegón Olazábal*****

barny@enet.cu

(Cuba)

 

 

 

 

Resumen

          El presente trabajo expone aspectos importantes de un modelo de formación y desarrollo de las habilidades intrapersonales de la inteligencia emocional en escolares atletas de boxeo. Se partió para su diseño del diagnóstico sobre el estado de las habilidades, para lo que se seleccionó una muestra de 12 escolares atletas de boxeo de la categoría 13 – 14 años de la EIDE Cerro Pelado de Camagüey. Empleando para este estudio la observación, el cuestionario, el test de sociabilidad y una modificación del test de inteligencia emocional, lo que constituye un elemento indispensable como parte de la preparación psicológica de dichos escolares que se inician en el deporte de alto rendimiento, en el se resumen elementos necesarios de dichas habilidades, demostrando la importancia de este modelo en el desempeño de los escolares atletas en su formación deportiva.

          Palabras clave: Modelo de formación y desarrollo. Habilidades intrapersonales. Escolares. Atletas de boxeo. Control emocional.

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 17, Nº 172, Septiembre de 2012. http://www.efdeportes.com/

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Introducción

    En Cuba se forja una concepción que toma lo más avanzado de la actividad científica contemporánea, en estrecha vinculación con las mejores tradiciones y pensamientos de América Latina y del mundo, no como burda imitación o trasplante de modelos, sino como una visión de contexto y vivencialidad, que permite el afianzamiento de una identidad con métodos y estilos en correspondencia con los tiempos actuales.

    Un ejemplo lo constituye las importantes transformaciones dirigidas a perfeccionar la atención integral de los escolares atletas, su abordaje se efectúa con una nueva dimensión y se desarrolla a partir de la interpretación y aplicación en las condiciones en que se vive, pues el modelo que se presenta está en correspondencia con los actuales escenarios en que se desarrolla la educación cubana. Específicamente en el INDER se implementan importantes transformaciones las cuales se dirigen a perfeccionar la atención integral a estos atletas, las que van más allá de la normalización e integración escolar, pues su abordaje se implementa con una nueva dimensión humanista y desarrolladora que parte de la interpretación y aplicación, de los más renovadores y modernos enfoques internacionales en esta materia”. (López, 2000: 32)

    El sistema deportivo cubano, fiel a sus principios éticos, tiene la tarea y la gran responsabilidad de formar a los atletas que se inician en el alto rendimiento, capaces de continuar la senda victoriosa de los campeones y mantener sus ideales, en este sentido la principal misión de las escuelas deportivas es preparar un escolar atleta con un adecuado desarrollo de hábitos y habilidades sociales, de planificación, control y evaluación de su propio aprendizaje y expresión de sentimientos y emociones enmarcadas estas últimas en las habilidades intrapsicológicas. Para ello es necesario tener en cuenta cómo se estructura el proceso de formación de la personalidad en los adolescentes, en esta dirección se debe lograr en ellos, relaciones interpersonales adecuadas, jerarquía de sus motivaciones y un apropiado autocontrol de las emociones.

    Las investigaciones acerca de la atención a escolares que se inician en el deporte de alto rendimiento, especialmente a las relacionadas con el comportamiento de estos atletas, desde una perspectiva tradicional, se centra en la descripción de las características externas que exhiben, así como la interrelación entre esta dinámica interna y su correlato externo, llamado la atención a muchos especialistas.

    Lo anterior justifica el papel concedido a la preparación de los escolares atletas desde una perspectiva más integradora, así como el rol a desempeñar por los entrenadores, y psicólogos en la formación de éstos para afrontar tan responsable encomienda; sin embargo, en Cuba el trabajo con los atletas que se inician en este deporte de alto rendimiento no satisface aún las expectativas del movimiento deportivo cubano porque se centra fundamentalmente en la incorporación de los profesionales como meros observadores de los programas y planes de entrenamientos que muchas veces conservan lo establecido por el antiguo campo socialista, por otra parte, se constata el inadecuado compromiso y sentido de pertenencia ante el desarrollo de habilidades sociales e intrapsicológicas y la disposición para enfrentar junto a entrenadores y especialistas la preparación y el desarrollo de capacidades en los escolares atletas, que redunden en beneficio de su formación como atleta y en sus futuros resultados deportivos.

    En atletas que se inician en el deporte de los guantes se ha podido comprobar, a través de determinados estudios, inadaptación escolar, dificultades en la concentración, en el entrenamiento y en el combate, pobre definición en el ataque, pérdida de la iniciativa ante el contrario, entre otras deficiencias. Alcides Sagarra (1998) considera que una de las premisas en el éxito del boxeador reside en su capacidad de decodificar lo más rápido posible la información resultante del oponente, a lo que sigue una acertada toma de decisiones. Las dificultades anteriores tienen como causas un conflicto o inconveniente que se ha generado en su desarrollo y a falta de motivación que le produce determinadas reacciones emocionales y comportamentales, impidiéndole obtener objetivos, metas o reaccionar adecuadamente en la actividad, constatándose en los resultados obtenidos por debajo de lo esperado en los Juegos Nacionales Escolares.

    Al realizar estudios para conocer las causas que han originado estas dificultades se pudo constatar un pobre desarrollo de las habilidades intrapersonales, lo que se traduce en el pobre nivel de orientación y regulación de la actividad, inadecuada autovaloración, poca capacidad para seguir las orientaciones, pobre regulación del comportamiento, insuficiencias en el autocontrol y la autorregulación, así como pobre control de impulsos de las emociones, además son incapaces de expresar con libertad sus sentimientos, no identifican los problemas, no son capaces de enfrentar crisis, no se desarrollan individualmente a plenitud y existe pobre toma de decisiones, tienen poca flexibilidad para los cambios, pobre conocimiento de sí mismos, denotándose insuficiencias entre el desarrollo de las habilidades intrapersonales y la necesidad de perfeccionar la preparación psicológica en los escolares atletas de boxeo a través de lo cognitivo y lo afectivo.

    Las habilidades intrapersonales incluyen la capacidad motivacional, el autoconocimiento de sí, la autoconfianza, la autopercepción, y el autodominio, los que al ir formando y desarrollándose en estos escolares atletas de boxeo constituirá la base en sus propósitos como adolescentes, estudiantes y como atletas que se inician en el deporte de alto rendimiento y como futuros deportistas que representarán al país en la arena internacional.

    Entonces se hace indispensable estimular el papel de los entrenadores y demás profesionales, en el desarrollo de éstas habilidades con sus atletas a fin de formar un deportista más inteligente emocionalmente para enfrentar su misión como atleta que, según Martha Torres González (2003: 21) “…trascienda lo cognitivo y penetre con fuerza en lo afectivo”.

Desarrollo

    En la actualidad al término habilidad le asisten diversas acepciones que se recogen en la literatura especializada moderna pero todas en lo esencial coinciden en reconocerla como un sinónimo de saber hacer que le permite al hombre poder realizar una determinada tarea por lo que las habilidades constituyen el dominio de operaciones psíquicas y prácticas que permiten una regulación racional de la actividad.

    Toda habilidad está estructurada por tres componentes:

  • El componente orientador le permite al sujeto orientarse a partir del objetivo de las acciones, condicione y procedimientos necesarios para realizar la actividad.

  • El componente ejecutor incluye operaciones destinadas a poner en práctica los procedimientos a utilizar para el alcance consciente del objetivo perseguido.

  • El componente control, éste permite controlar el proceso y el resultado de la ejecución de acciones, operaciones y procedimientos en determinadas condiciones para corroborar el cumplimiento del objetivo.

    Desde la mirada de esta estructura, la habilidad esta constituye el dominio de acciones y operaciones psíquicas y prácticas que en su dinámica permiten una regulación racional de la actividad.

    El análisis permite presentar las cuestiones de más actualidad en este problema, en el Boxeo. En primer lugar, a que el desarrollo gradual y el logro de un alto nivel de perfección de las funciones psíquicas más importantes para el Boxeo, se alcanza mediante el proceso del entrenamiento sistemático, relacionándolo con la preparación física, técnica, táctica y psicológica de los boxeadores, con la utilización de los medios y métodos especiales de preparación psicológica. En la actividad se revela una dinámica entre la habilidad y el hábito con la esencial diferencia que este último es el resultado de la automatización de las operaciones y la habilidad resulta de la sistematización de las acciones subordinadas a un fin consciente.

    Existen hábitos que se forman de una habilidad inicial y tributan a que la habilidad se refuerce y perfeccione, mientras que hay habilidades que se forman a partir de determinados hábitos, aunque vale precisar que también hay habilidades que no se transforma en ningún momento en el hábito correspondiente como las llamadas del pensamiento creador por exigir al sujeto un alto grado de complejidad. Por otra parte el hábito surgido de una habilidad a falta de su reforzamiento pierde su automatización y en consecuencia se modifica en la actuación característica, sin embargo, la habilidad se conserva.

    La formación de hábitos asociado estrechamente con la habilidad le permite al sujeto elevar la calidad de su actuación en la actividad al provocar una serie de modificaciones en el aspecto operacional expresadas en:

  • Rapidez en las acciones como resultado de la automatización de las operaciones.

  • La integración de las operaciones parciales, aisladas en un proceso único, que transcurre ininterrumpidamente de forma fluida que adquiere forma de un sistema complejo y total.

  • Desaparición de todos aquellos movimientos y operaciones innecesarios que hacen lenta u obstaculiza la ejecución, dejando solamente como componentes del hábito aquellas operaciones necesarias y realmente efectivas.

  • La posibilidad de realizar al unísono otras operaciones que han sido automatizada, dado que su control consciente puede alcanzar otros aspectos.

  • Disminución del esfuerzo al actuar, de la posibilidad de la aparición precoz de la fatiga y de la tensión que puede producir determinadas acciones.

    Gardner (1996: 69) introdujo dos tipos de habilidades muy relacionadas con la competencia social, y hasta cierto punto emocional, la interpersonal y la intrapersonal, la interpersonal se construye a partir de una capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás: en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones. En formas más avanzadas, esta inteligencia permite a un adulto hábil leer las intenciones y deseos de los demás, aunque se hayan ocultado... Y a la intrapersonal como "el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimientos, la capacidad de efectuar discriminaciones entre las emociones y finalmente ponerles un nombre y recurrir a ellas como un medio de interpretar y orientar la propia conducta”.

    Para Goleman (2000) la persona está compuesta a su vez por una serie de competencias o habilidades, las intrapersonales y las intrapersonales, las primeras que determinan el modo en que se relacionan con si mismo y la segunda con los demás.

    Las habilidades intrapersonal comprenden tres componentes:

  1. Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto que éstos tienen sobre los demás y sobre el trabajo. Esta competencia se manifiesta en personas con habilidades para juzgarse a sí mismas de forma realista, que son conscientes de sus propias limitaciones y admiten con sinceridad sus errores, que son sensibles al aprendizaje y que poseen un alto grado de auto-confianza.

  2. Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos, de pensar antes de actuar y de evitar los juicios prematuros. Las personas que poseen esta competencia son sinceras e íntegras, controlan el estrés y la ansiedad ante situaciones comprometidas y son flexibles ante los cambios o las nuevas ideas.

  3. Auto-motivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando soluciones. Esta competencia se manifiesta en las personas que muestran un gran entusiasmo por su trabajo y por el logro de las metas por encima de la simple recompensa económica, con un alto grado de iniciativa y compromiso, y con gran capacidad optimista en la consecución de sus objetivos.

    Las habilidades interpersonales al igual que la anterior, también está compuesta por:

  1. Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones emocionales. Las personas empáticas son aquellas capaces de escuchar a los demás y entender sus problemas y motivaciones, que normalmente tienen mucha popularidad y reconocimiento social, que se anticipan a las necesidades de los demás y que aprovechan las oportunidades que les ofrecen otras personas.

  2. Habilidades sociales: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir e influenciar a los demás. Quienes poseen habilidades sociales son excelentes negociadores, tienen una gran capacidad para liderar grupos y para dirigir cambios, y son capaces de trabajar colaborando en un equipo y creando sinergias grupales.

    Las habilidades intrapersonales tiene sus bases en las emociones, Daniel Goleman (1996: 13) plantea que ésta es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados anímicos propios y ajenos, pues las emociones asumen una función de dirección del comportamiento. En este sentido, González Rey y Mitjans (1989), indican que la idea, reflexión o valoración de algo, se construye sobre la base de las emociones, como manifestación de los motivos.

    El boxeo es un deporte que precisa de habilidades intrapersonales muy concretas, una de ellas es el autocontrol. Un boxeador sin autocontrol es un rival fácil para otro púgil que sepa "hacerle perder los papeles". La ira, el miedo, no controlado hace perder posibilidades de superar el reto. Si se quiere trabajar esa variable mental en los atletas escolares de boxeo que se inician en el alto rendimiento, el método progresivo de enseñar habilidades es una manera psicológicamente correcta y comprobada para que los atletas se vuelvan altamente competitivos en el desarrollo de sus habilidades (educación de sus emociones). A medida que el atleta se vuelve competente, ocurre una integración (la extensión de la integración depende del atleta en particular).

    Las emociones de los atletas tienen, por definición, un poderoso efecto en su nivel de activación. Como resultado, los grandes competidores han aprendido a controlar sus emociones y así lograr un nivel de activación óptima durante la competencia.

    Las emociones surgen como consecuencia de las percepciones y valoraciones del sujeto que le permiten vincular los acontecimientos con la satisfacción o no de sus necesidades o valoración o valoraciones.

    Sin embargo, dominar las emociones es en cierto modo una tarea interesante: la mayor parte de lo que se hace –sobre todo en el tiempo libre- es un intento por dominar los estados de ánimo. El arte de aquietarse es una habilidad fundamental para la vida.

    Goleman (1996: 124) afirma que los niños emocionalmente sanos aprenden a sosegarse tratándose ellos mismos, de la misma forma en que los han tratado las personas que los cuidaban, lo que los hace menos vulnerables a las perturbaciones del cerebro emocional. Las personas expertas en aprovechar sus emociones pueden utilizar la ansiedad anticipada por ejemplo la que surge ante una prueba inminente para motivarse y prepararse bien, con lo que consiguen un buen desempeño, es decir con un mínimo de preocupación promueven un logro notable. Las emociones descontroladas obstaculizan el intelecto. Pero se puede volver a enfocarlas; esta competencia emocional es la aptitud que facilita cualquier otra clase de inteligencia.

Elementos necesarios a tener en cuenta en los atletas escolares de boxeo como parte del modelo de formación y desarrollo de las habilidades intrapersonales

    El modelo que se propone consiste en conocerse a si mismo, este es un factor esencial en el triunfo, pues permite al boxeador expresar sus sentimientos, identificarlos y aceptar las nuevas situaciones, para luego actuar en correspondencia con el control emocional, el cual lleva implícito la modificación de estados de ánimo, y la regulación de las expresiones emocionales.

    Reconocer las emociones es indispensable, pues cuando se controla tienen muchos efectos positivos, pero cuando no se puede controlar puede causar daños en el rendimiento.

    Algunos de los efectos positivos son:

  • Incrementa la emoción

  • Muestra determinación

  • Produce sentido de control

  • Origina conductas aprendidas

  • Es una señal para comenzar ejercicios de relajación

    Efectos negativos:

  • Impide pensar con claridad si la emoción es demasiado fuerte

  • Conlleva a la pérdida de control, lo cual puede provocar sanciones y como consecuencia la derrota en determinado evento.

  • Permite que otros controlen al atleta.

    Por lo tanto, el efecto general (positivo o negativo) depende de la capacidad del atleta para controlar la emoción. El objetivo de la estrategia de competencia es controlar las emociones y mantener el estado de rendimiento ideal.

    Pasos para obtener mayor control:

  • Identificar disparadores. Eventos que causan el enojo.

  • Redefinir los disparadores de una manera positiva.

  • Escucharse a sí mismo cuando aumenta el enojo.

  • Practicar hablarse a sí mismo, decirse cosas que originen conductas positivas.

  • Practicar controlar las acciones y no defender el ego.

  • Combinar hablarse a sí mismo y técnicas de visualización y relajación para configurar una estrategia de competencia.

  • Ensayar regularmente las respuestas de refocalización para situaciones que puedan causar la “pérdida de los impulsos”.

Acciones que se intensifican; ante los roces frecuentes

  • Habla interior. “Juego importante -- juega duro”, “el enojo es una señal para pensar”, “actuar no reaccionar”, etcétera.

  • Habla interior “relájate”, “no vale la pena una sanción”, “deja que los otros pierdan el control”, etcétera.

  • Relajarse usando la respiración de tres partes.

Al término de un evento exitoso

  • Habla interior: “funcionó, es fantástico”, “tengo que seguir así”, “mantuve el control”, etcétera.

Al término de un evento menos exitoso

  • Habla interior: “casi lo logro”, “la próxima vez”, “comencé bien”, “estuve mejor”, “aprendí de esto”, etcétera.

  • Relajación usando la respiración en tres partes.

  • Visualizar una respuesta más adecuada a la situación.

Conclusiones

    El modelo de formación y desarrollo de las habilidades intrapersonales que se propone constituye un elemento indispensable en la formación del escolar atleta de boxeo que se inicia en el alto rendimiento y en su preparación psicológica, pues estos al identificar sus sentimientos logran una mejor toma de decisiones y búsqueda de soluciones, elementos indispensables para la modificación de las actitudes y adaptación al medio.

    En este sentido el desarrollo de experiencias emocionales positivas brinda mayor posibilidad para controlar sus emociones por sí mismos, favoreciendo el desarrollo de la armonía emocional en estos escolares de boxeo.

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