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Entrevista a Carlos Manuel Miranda Lao, uno 

de los patriarcas del boxeo capitalino en Cuba

 

Licenciado en Cultura Física en el ISCF “Manuel Fajardo” de Cuba. Doctor

en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad del País Vasco

Ex Profesor-Instructor de Teoría y Metodología del Entrenamiento Deportivo

del ISCF “Manuel Fajardo” de Cuba. Especialista-entrenador en el deporte de boxeo

DrC. Maykel Balmaseda Alburquerque

ecboxeo@yahoo.es

(Cuba)

 

 

 

 

Resumen

          En el presente artículo se entrevista a uno de los principales entrenadores de boxeo en Cuba, el señor Carlos Manuel Miranda Lao, uno de los pedagogos cubanos más experimentados y exitosos, con 45 años de experiencia entrenando a boxeadores de todos los niveles del alto rendimiento tanto en Cuba, como en el resto del mundo.

          Palabras clave: Boxeo. Cuba. Alto rendimiento. Carlos Manuel Miranda Lao.

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 16, Nº 160, Septiembre de 2011. http://www.efdeportes.com/

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Introducción

    La entrevista es una de las técnicas de recopilación de información de las ciencias sociales. En el particular que nos ocupa, se empleó una entrevista no estandarizada, denominada igualmente entrevista no estructurada, libre, cualitativamente no dirigida o no directiva, la misma tiene un carácter abierto, al realizarse de forma no estructurada o formalizada. Es decir, se ofrecen al entrevistado una o varias temáticas para que las desarrolle en profundidad y libertad según su propia iniciativa, no estando predeterminadas las preguntas específicas, ni las alternativas de respuesta.

    El objetivo que se persigue con este tipo de entrevista es precisamente que el entrevistado se manifieste espontáneamente, sin presiones, ni limitaciones, lo que permite un estudio a profundidad, intensivo y rico de su afectividad, sus motivaciones y visiones del mundo, datos que sin dudas no pueden ser obtenidos a través de encuestas o de entrevistas de tipo estructurado. Su duración está en dependencia del tema y la dinámica de la entrevista. En la aplicación de esta técnica de investigación el entrevistador debe condicionar un ambiente de confianza con el entrevistado a fin de que hable con libertad, obteniéndose en muchos casos respuestas que en ocasiones el entrevistado no está dispuesto en forma racional y espontánea a proporcionar.

    Las temáticas que se han propuesto en la entrevista están compuestas por preguntas abiertas sobre diferentes aspectos concretos del boxeo de alto rendimiento, pasando por una presentación introductoria del entrevistado sobre su trayectoria deportiva y profesional, así como sus inicios como entrenador. Dichas temáticas se han agrupado en las siguientes categorías:

  1. Caracterización actual del boxeo mundial.

  2. El entrenador de boxeo.

  3. Relación entre el boxeador y el entrenador.

  4. El entrenamiento en el boxeo.

  5. Resultado y Rendimiento en el boxeo.

    Por demás exponer que “el espacio de la reunión debe ser un espacio público, susceptible de ser privatizado. La necesidad de que el espacio sea privatizado acentúa el carácter intrusivo de aspectos como puertas abiertas, presencia de videos, etc. De aquí la conveniencia de un espacio cerrado, para facilitar la tendencia de los participantes al cierre” (Olmsted, 1992, p. 17). Después de haber sopesado varias opciones de espacios, nos hemos decantado por realizar la reunión en el gimnasio de boxeo Rafael Trejo, localizado en el municipio Habana Vieja (Cuba). La entrevista tuvo lugar en la sala de reuniones de ese mismo centro deportivo. El principal argumento de efectuar las reuniones en este centro, radica en el hecho de que este gimnasio ha constituido la principal catedral del boxeo en Cuba, donde actualmente se realizan los principales torneos y competiciones boxísticas, está situado en la capital cubana, siendo un entorno muy cercano y significativo para el experto entrevistado.

    Por último, plantear la significación profesional y personal de esta entrevista. Por una parte, la valoración del cúmulo de conocimientos académicos y empíricos acumulados por el entrevistado en sus 45 años de trabajo frente a boxeadores de todos los niveles del alto rendimiento tanto en Cuba como en el resto del mundo, hecho que le capacita y otorga un nivel de comprensión de la gestión integral de la enseñanza y la preparación de los sujetos encaminados a alcanzar la excelencia boxística. Y por otro lado, hacer manifiesto mi permanente agradecimiento de aprender de uno de los más reconocidos, excepcionales y prestigiosos pedagogos cubanos del deporte de boxeo, mi eterno entrenador y amigo Carlos Manuel Miranda Lao, mi formador como entrenador incluso desde mucho antes de que terminara mi carrera como boxeador y con quien estoy en infinita deuda por haberme nutrido con la excelencia que solo él posee, de conocimientos, ejemplo y amor hacia el boxeo.

Desarrollo

    A continuación exponemos literalmente los resultados del contenido de la entrevista realizada al experto, pilar indiscutible del boxeo en la capital cubana.

    Miranda, me gustaría que hicieras una auto-presentación.

    “Bueno, mi nombre es Carlos Manuel Miranda Lao, tengo 61 años y mi profesión es entrenador de boxeo desde hace 45 años. Actualmente trabajo en el gimnasio de boxeo Rafael Trejo en el municipio de la Habana Vieja en la Capital del país, desempeñando las funciones de asesor técnico y dirijo las categorías juvenil y de mayores”.

    ¿Me puedes contar sobre tus inicios en el boxeo y posterior desempeño como competidor?

    “Yo comencé mi vida deportiva a la edad de 9 años en el gimnasio Rafael Trejo, mi primer entrenador fue Eusebio Rosas “el gallego”. En mi carrera deportiva habré realizado unos 100 combates oficiales. Fui campeón escolar y con 16 años entré en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) a nivel nacional, es decir, el equipo nacional juvenil, participando en varios campeonatos nacionales de categoría escolar, obteniendo 3 medallas de oro; juveniles obteniendo 2 medallas de oro y 1 de plata; y nacional senior o de primera categoría obteniendo 1 medalla de oro, así como en torneos por invitación obteniendo en ellos 1 medalla de oro y 1 de plata. En líneas generales estos fueron mis principales resultados como boxeador”.

    ¿Y cuándo comienzas tu carrera como entrenador, cuándo decides cambiar de rol y pasas de atleta activo a entrenador?

    “Es que yo estaba pasando el servicio militar obligatorio y a la vez formaba parte del equipo de boxeo de la academia de la provincia de Matanzas. Entonces yo era aquel atleta que siempre estaba corrigiendo los errores de los compañeros, que estaba dando orientaciones, me metía de chismoso en la preparación que hacían los entrenadores y me notaban esa vocación innata en mí, entonces Aldo Muñoz Ferreiro, que era del comisionado provincial del boxeo en Matanzas, fue el que me propuso la idea de que me quedara como entrenador dado mi nivel técnico, vocación y la necesidad de entrenadores en la provincia de Matanzas, donde trabajé con el equipo de primera categoría y fue así como pasé de atleta a entrenador. Decir que en esos primeros momentos conté con el inestimable apoyo de Modesto Gálvez que me inició y enseñó en esa nueva faceta de entrenador”.

    Sin dudas resumir 45 años de exitoso trabajo puede ser una tarea complicada, pero has un esfuerzo Miranda y descríbeme con cierto orden cronológico las principales etapas por las que has transitado en estos años de trabajo.

    “Bueno a los 19 años soy llamado a pasar el curso nacional de entrenadores en el Instituto Superior de Cultura Física (ISCF) “Manuel Fajardo”. Mi primera experiencia como entrenador fue entrenando al equipo de primera categoría de Matanzas desde el año 1969 hasta 1974, trabajando durante ese tiempo con atletas de la talla de Gilberto Carrillo, subcampeón olímpico y mundial; Andrés Aldama, campeón olímpico y mundial; Orestes Pedroso, campeón panamericano y Ambrosio Céspedes, campeón centroamericano y del caribe”.

    “En el año 1974 me traslado a la capital y comienzo a trabajar en la formación y captación de nuevos talentos como entrenador en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) de Ciudad de la Habana, en la formación de atletas como Ramón Ledón González, campeón de los juegos de la amistad; Luís M. Cabalé, subcampeón nacional de Cuba; Víctor Izpuria, bronce mundial juvenil; Joel Pera, campeón centroamericano y del Caribe; Armando Campuzano, campeón de la copa del mundo; Eduardo Correa, campeón de varios torneos en Europa y campeón panamericano; Jorge Alvarado, plata mundial juvenil; Miguel Martínez medallista internacional; Jorge L. Camejo, bronce mundial juvenil, entre otros. En esta etapa, en resumen, promuevo al equipo nacional juvenil cubano más de 30 atletas que alcanzaron títulos internacionales en diferentes torneos, además trabajé con el equipo nacional juvenil en diferentes oportunidades”.

    “En 1990 comienzo a trabajar con la categoría juvenil donde los resultados no eran buenos hasta ese momento y empezamos hacer un trabajo de desarrollo de talentos llevando a la capital del 9º lugar a ganar y dominar esta categoría durante varios años, de este trabajo tienen resultados positivos atletas como Oldaniel Solís, campeón olímpico y mundial; Freddy Soto Fabré, campeón mundial juvenil y panamericano de mayores; Yurki Sterling, campeón mundial juvenil; Richard Vaillant de Armas, campeón mundial juvenil; Luis Franco, campeón mundial juvenil y panamericano y Jampier Hernández, bronce olímpico, entre otros. Además he trabajado con atletas de la talla de Waldemar Font, campeón mundial; Maikro Romero, campeón olímpico y mundial y Yoharson Martínez, campeón mundial juvenil, panamericano y de la copa del mundo, entre otros”.

    “He sido seleccionado mejor entrenador en varios torneos nacionales e internacionales y he promovido a equipos nacionales más de 50 atletas, los mismos han alcanzado todos los títulos que da la AIBA. En resumen he trabajado en más de 100 torneos nacionales e internacionales y he prestado colaboración e impartido cursos de superación en Nicaragua en el año 1983, Guyana en el año 1985, Martinique en el año 1994, Venezuela en el año 1995, Colombia en el año 1998 y Venezuela desde el año 2006 hasta el 2008”.

Carlos Manuel Miranda, bromeando con sus atletas momentos antes de iniciar el entrenamiento

    Me gustaría preguntarle profesor, ¿cuál considera son las características actuales del boxeo mundial?

    “En mi opinión el boxeo en los últimos 15 años ha experimentado una simplificación en cuanto a su gestión técnico-táctica y competitiva, antes se apreciaban matices en cuanto a las características de los boxeadores de diferentes partes del mundo, hoy en día podemos decir que se ha globalizado la tendencia en cuanto a la gestión técnico-táctica, la cual se caracteriza por un predominio de la fuerza, del golpeo con golpes rectos y las defensas de parada con el doble bloqueo fundamentalmente. Y considero que la razón principal de esa cuestión radica en la forma de valorar y los criterios de puntuación en los combates de boxeo”.

    En ese sentido Miranda, a partir del 5º campeonato mundial de Moscú en el año 1989 se introduce oficialmente un nuevo sistema de puntuación manual-computarizado, ¿considera que ello ha condicionado la forma de gestión técnico-táctica del boxeo?

    “Yo pienso que sí, que nos hemos ido en contra totalmente de lo que para nosotros, los entrenadores, es la técnica y la táctica del boxeo. Porque en este tiempo tú lo que vas es a buscar puntos y no a dominar a tu contrario con mayores recursos y exhibiendo una superioridad manifiesta, porque lo que da la victoria son estos puntos y entonces la cuestión es cómo conseguirlos de la manera más simple y exponiendo a tu atleta lo menos posible. La máquina electrónica, por una cuestión de percepción del total de árbitros que se encuentran alrededor del ring, ha condicionando la desaparición en la casi totalidad de los combates de los golpes dirigidos a la zona del abdomen, por eso y si no me puntúan los golpes al abdomen, pues solo hay que preocuparse de defender los golpes a la cabeza, de ahí sale ese permanente doble bloqueo como única defensa ante cualquier ataque del contrario. Es que antes un boxeador necesitaba una gama de acciones técnico-tácticas y una complejidad táctica superior para poder obtener un resultado grande. Con la máquina electrónica los golpes, reitero, solo se tiran a la cabeza, o sea los boxeadores emplean predominantemente golpes rectos, muy pocos cruzados y prácticamente no utilizan los golpes de ganchos. Ver ahora a un atleta que emplee una cantidad de 20 ó 30 ganchos en un asalto es algo que no estamos acostumbrados a ver hoy en día, de igual manera y por esta misma razón han desaparecido los boxeadores de riposta, de distancia media, el trabajo en la corta distancia, etc. Y es muy simple el análisis, los entrenadores que son los principales artífices del estado de forma y del arsenal técnico-táctico que el boxeador emplea en sus combates, preparará y orientará su trabajo solo hacia aquellas exigencias que bajo los criterios actuales establecidos les garanticen la victoria”.

    Profesor yo quería aprovechar que ha salido a relucir la figura del entrenador para preguntarle, ¿cuáles son en su opinión las características personales que considera que debe tener un entrenador de boxeo?

    “Yo pienso, que lo primero que debe ser un entrenador es un estudioso, un estudioso ¿por qué?, porque él debe estudiar a cada uno de los atletas que entrena, cada una de las características de los atletas que entrena, el debe estudiar el boxeo desde el punto de vista nacional, es decir, lo que pasa a nivel del país, tienes que estudiar el boxeo desde el punto de vista internacional, tiene que ser un analista para reflexionar en todos los aspectos de la preparación física general, qué preparación física lleva cada uno de esos atletas, de qué carece este y qué le sobra al otro, uno entrena a 10 personas y cada uno lleva un entrenamiento diferente, aún entrenando en grupo cada uno tiene características diferentes, entonces cuando el hombre compite y el resultado no fue bueno, el estado de ánimo no es bueno, cómo pedirle y ayudarlo a sobreponerse a ese momento, etc., pedirle lo justo al atleta que él te pueda dar, porque en ocasiones le pedimos al hombre lo que el hombre no le hemos preparado para dar, y le pedimos que haga encima del ring lo que todavía nosotros no tenemos la certeza de que él pueda utilizar, entonces si tú no analizas, no estudias, no reparas en cada detalle de la preparación, del comportamiento del atleta, no te proyectas junto con el atleta, independientemente de la vida social de este que también se debe controlar, dónde vive, qué hace en su tiempo libre, quiénes son los padres, con quienes vive, cuál es su nivel de vida, e incluso su filosofía de la vida, porque puede que él tenga una concepción de la vida, del deporte, del mundo equivocada y es también tu responsabilidad reorientar a ese hombre”.

    “Por otro lado, quería reflexionar sobre un mito histórico de que el entrenador necesite de una gran experiencia como competidor o de haber sido un boxeador de alto rendimiento, para ser un entrenador exitoso, planteamiento que considero es un error, puesto que solamente es necesaria una mínima experiencia vivencial que te permita hablar con objetividad a tus boxeadores. Estoy totalmente seguro que si tú has estado durante 25 años al máximo nivel competitivo como atleta y a los 25 años te vas a remitir a dar una clase, usted es un hombre que llega por primera vez al boxeo, ya que son actividades y roles totalmente diferentes, no tiene nada que ver el hecho de que te hayas subido arriba de un ring y te hayan dicho tira derecha, izquierda, muévete de una u otra manera, resuelve, corre o salta y otra muy distinta es asumir la dirección de una sesión de entrenamiento a un grupo de 10, 15 ó 20 personas y responsabilizarte de materializar sus sueños de convertirse en un atleta de élite mundial, para ello se necesita preparación y sobre todo vocación y no necesariamente el que te guste el boxeo, incluso el que hayas obtenido importantes resultados en este deporte es sinónimo de que tengas vocación para enseñar y sacrificarte desde esta nueva faceta como entrenador”.

Imágenes de Carlos Manuel Miranda con sus atletas en la Arena “Rafael Trejo” de Cuba

    Profesor, ¿cuál diría usted que es la principal cualidad de un entrenador?

    “Yo siempre he dicho gánale primero el cerebro y después el corazón, y para lograr esto es porque ya tú has hecho un estudio del atleta, porque no a todo el mundo tú le ganas en tres días el cerebro, ni en tres días el corazón, eso no es un proceso de tres días, eso lleva su trabajo y un estudio previo de la forma del atleta de ver la vida. Por eso Maykel cuando tú me preguntas cuál es la principal cualidad de un entrenador te diría yo que es el amor al deporte y el reconocimiento de la importancia del estudio y la auto-preparación”.

    ¿Y cuál sería el error que no debería nunca cometer un entrenador?

    “Mira Maykel, si hablamos de cuál es el principal defecto de un entrenador, o de cuál debe ser el error que no debería cometer, bueno yo creo que es el limitar su capacidad de analizar y oír, y digo estas dos porque todo tiene una respuesta. Al boxeador tú en ocasiones le pides algo que él no te lo puede dar sobre el ring y cuando termina de pelear tú lo quieres matar a reproches y al escucharlo te das cuenta que él no te lo podía dar, y es que al final de la jornada tú y el atleta son un equipo y la relación de ese equipo depende del nivel de análisis y de comunicación que exista entre ambos, porque un entrenador tiene un equipo de 10 boxeadores y a su vez entre cada uno se crea un equipo independiente. Recordar que solo con el análisis y la capacidad de escuchar se puede responder la palabra mágica ¿Por qué?”.

    ¿Cuántos años de experiencia usted cree que sean necesarios acumular para sentirse que se ha llegado a cierta madurez en esta profesión?

    “Yo tengo una anécdota en ese sentido muy representativa, a mí me queda un año para retirarme, y acumulo ya más de 45 de trabajo, y hace poco menos de un año los entrenadores exigían en el Trejo los desplazamientos circulares y todo era un corre corre circular y los oponentes no les marcaban y yo me preguntaba de qué manera se puede arreglar esto para que la gente pegue cuando alguien se desplace de este modo. Entonces me dije vamos a cambiar la dirección del paso de la pierna adelantada y observé que todos giraban apoyando la pierna adelantada, ya que siempre en el boxeo gira la pierna de atrás, y bueno yo me dije voy a girar la de adelante y siempre que giraban de esta forma ante esos desplazamientos circulares marcaban con facilidad, bueno y quién me hizo pensar en una variante técnica que contrarrestará esa tendencia de moda, sino la propia situación que se me presento después de 44 años y que era nueva para mí. Otro ejemplo, yo digo que enseñar la escuela de boxeo en hileras es un error, porque nosotros lo que tenemos en el ring son situaciones de combate y por lo tanto yo debo entrenar situaciones de combate y son tantas y tan nuevas las maneras, situaciones, objetivos, que nunca se llega al límite porque la realidad es muy rica y está en constante cambio. Lo que quiero trasmitirte con estos ejemplos es que la profesión de entrenador exige de un aprendizaje constante porque cada boxeador que entra nuevo al gimnasio o cada situación competitiva es un libro y una fuente inagotable de experiencias y vivencias, problemáticas, contradicciones que te obligan a desarrollar y crecer como entrenador”.

    Hemos hablado de forma directa e indirecta de la relación atleta-entrenador pero a mí me gustaría saber sus opiniones acerca de, ¿Cuales son las premisas de esa relación atleta-entrenador?

    “El respeto es la base de todo, es el límite, es decir, el respeto es el comienzo, yo te conozco desde que tú eras un niño y nosotros somos excelentes amigos y tenemos excelentes relaciones, pero es el respeto lo que prima en nuestra relación y por lo cual ha perdurado y se ha fortalecido aún más con el paso de los años”.

Imágenes de Carlos Manuel Miranda y el autor en su etapa de atleta juvenil en Martinique

    Este comentario me da pie a otra matización que deseaba hacerle, ¿Usted considera que esa distancia que se establece entre el atleta y el entrenador favorece un mayor compromiso por parte del boxeador?

    “No necesariamente, puede haber una relación estrecha, cercana, familiar incluso, eso sí, el respeto es inalterable, es que mientras más respeto hay, habrán mejores relaciones de cualquier tipo, por eso yo decía que el respeto debe ser el principio y el final de esa relación”.

    Profesor, introduciendo otro tema de debate me gustaría que hablemos desde su experiencia y visión de ¿Cuáles son las características generales del proceso de entrenamiento en el boxeo, dígase los horarios, duración de los entrenamientos, la frecuencia, etc.?

    “Es básico que cada atleta reciba la carga que realmente está preparado para recibir y esto lo digo por las características de mi trabajo, yo recibo a sujetos que se inician en la práctica del boxeo, a atletas de un nivel alto y entonces tú tienes que ajustar la carga de entrenamiento de esa persona que vas a entrenar, a las capacidades que realmente él pueda asumir tanto físicas como técnicas y ajustar el entrenamiento a lo que él pueda asimilar, ese entrenamiento global. Porque puede haber un sujeto que pertenezca a la categoría 17-19 años, si pero 17-19 que nunca ha practicado boxeo, 17-19 que tiene 200 peleas, 17-19 con pobre nivel de rendimiento aunque ya halla entrenado, ¿entiendes? Es que cada persona es un entrenamiento diferente y digo más, a mí me preocupa la unificación incluso del trabajo físico general de todos los atletas en un solo grupo por edades, sin detenerse en las diferencias, su tiempo de entrenamiento y las cualidades individuales del hombre, ya que considero que es una concepción que dentro de muy pocos años quedará obsoleta”.

    “En líneas generales, el entrenamiento debe estar caracterizado por la individualización, el aspecto psíquico-social del atleta es un hecho sumamente importante, la alimentación, las condiciones materiales, las condiciones de entrenamiento, eso como proceso y concretamente en las sesiones de entrenamiento la Escuela Cubana de Boxeo trabaja con una frecuencia de 6 días a la semana, con dobles sesiones en horarios de mañana la primera sesión y mediodía o tarde la segunda, descansando los domingos, con un máximo de dos horas de entrenamiento en cada sesión de trabajo. Todo ello sufre ligeras modificaciones y adaptaciones según la etapa de entrenamiento en la que nos encontremos del macrociclo de preparación, si estamos inmersos en un Periodo Directo a Competencia (PDC), inmersos dentro de un torneo o competición oficial o entrenando bajo los rigores de la altura en bases de entrenamiento, etc.”.

    ¿Cuáles considera que son los tipos de preparación fundamentales en el boxeo?

    “Mira yo en este sentido, aunque hay mucho escrito por ahí, considero que los tipos fundamentales de preparación con los que realmente trabaja y planifica un entrenador son la preparación física y la técnico-táctica”.

    Siguiendo en esa línea, ¿Cuántos combates se necesitan para tener suficiente experiencia competitiva para estar a un nivel de alto rendimiento?

    “No podemos dejar de pasar por alto que el atleta se desarrolla compitiendo, que el talento encuentra su máxima progresión bajo el rigor de la competencia, por tanto y salvo casos muy puntuales es importante el acumular combates de cara a asumir con base los rigores competitivos del alto rendimiento. Considero que a partir de los 100 combates, un boxeador está en condiciones de obtener grandes resultados en el ámbito internacional”.

Carlos Manuel Miranda y el autor, una franca amistad por más de 21 años

    ¿Se pueden tener resultados y rendimientos en este deporte, están unidos, se pueden analizar por separado?

    “Si, si, si estamos claros de que el resultado es una cosa y rendimiento es otra. Tú puedes ganar estando mal y viceversa. Fíjate si es así que aún saliendo tu boxeador campeón, hay cuestiones que hay que mejorar y que no salieron del todo bien, me refiero al ritmo, criterios de efectividad, golpes recibidos, etc. Por tanto, puede darse el caso que un boxeador, reitero, saliendo campeón y obteniendo el mejor resultado, haya tenido un discreto rendimiento. Y por el contrario, hay boxeadores que no obtienen medallas, es decir, tienen un mal resultado deportivo, pero tienen un rendimiento personal y deportivo extraordinario. Para emitir estos criterios y poder diferenciar estas cuestiones que tratamos (resultado y rendimiento) es importante tener descrito detalladamente los criterios que determinan ese rendimiento, ya que los resultados son fácilmente identificables puesto que están dados por el lugar que el boxeador obtiene en la competencia”.

    “De todos modos, lo importante es preocuparse por el rendimiento que inequívocamente condiciona esos resultados deseados. Y ese rendimiento se trabaja en el gimnasio y yo defiendo el concepto de que entrenar es brillar, es sobresalir, destacarte, es verte superior al resto y es una forma de competir, porque si tú formas en el grupo que tú entrenas la mentalidad que entrenar es brillar, le estás inculcando el perfeccionamiento técnico, la excelencia táctica, el esfuerzo en la parte física e inculcándole esas tres cosas el hombre tiene que progresar inexorablemente, porque yo no quiero que él haga algo en lo que él no trate de sobresalir, porque yo te pregunto Maykel, ¿Qué eres tú?, si no el producto de querer brillar y superarte y ser más competitivo profesionalmente, por tanto yo pienso que la vida deportiva es brillar”.

Conclusión

    Es mucha y de un valor extraordinario el cúmulo de experiencias y vivencias profesionales que poseen algunos de los excelentes técnicos que enorgullecen a la Escuela Cubana de Boxeo, dentro de los que se encuentra, sin temor a dudas, el profesor Carlos Manuel Miranda Lao, dicho esto, debe ser una prioridad y una motivación el poder acercarse y rescatar, para futuras generaciones, ese saber que le ha hecho alcanzar tantos éxitos y resultados en su actividad profesional. Por ello, releer con detenimiento la significación y el mensaje que encierran las aportaciones dadas y las reflexiones emitidas por el entrevistado resultan sumamente importante y medulares en la comprensión de la gestión técnica y profesional de este deporte.

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