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La política deportiva de Elías Antonio Saca en El Salvador (2004-2009)

 

Maestría en Ciencias Sociales

(Costa Rica)

Chester Urbina Gaitán

chesterurbina@yahoo.com

 

 

 

 

Resumen

          La política deportiva del gobierno de Elías Antonio Saca (2004-2009) en El Salvador se centró en la aprobación de estatutos de asociaciones deportivas, la centralización de la actividad deportiva y la aprobación del registro de las marcas de fábrica de los clubes de fútbol de primera división. Sin embargo, el pobre apoyo a la educación y la implementación del Plan Supermano Dura no permitieron la expansión de la práctica de la educación física y el deporte a un nivel nacional.

          Palabras clave: El Salvador. Elías Antonio Saca. Deporte. Educación. Uso social del cuerpo.

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 15, Nº 151, Diciembre de 2010. http://www.efdeportes.com/

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Introducción

    La política macroeconómica que se estableció en El Salvador en 1989 a partir de los gobiernos del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) trataba de hacer frente a una crisis severa expresada en tasas de crecimiento económico negativas, elevados niveles de desempleo y subempleo, escasez de divisas, altos niveles de inflación, déficits fiscales insostenibles y tasas de pobreza en aumento, entre otros. Lo que se buscaba era que la economía creciera de manera robusta y sostenida, se elevaran los niveles de empleo, mejorara la distribución del ingreso, se ampliaran y diversificaran las exportaciones, aumentaran los niveles de ahorro e inversión, y se fortaleciera la estabilidad macroeconómica.

    Los resultados que acompañaron a las reformas inicialmente fueron tan satisfactorios que, a mediados de los años noventa, instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional presentaban a El Salvador como un caso paradigmático de éxito de las políticas del Consenso de Washington. Empero, a partir de 1996 la tasa de crecimiento comenzó a desacelerarse; la tasa de subutilización laboral, a subir nuevamente; la situación fiscal, a deteriorarse y lo mismo el nivel de competitividad de la economía nacional. Más recientemente, los elevados precios del petróleo y de los productos agrícolas de consumo básico en los mercados internacionales también han aumentado de manera drástica el costo de la vida.

    La explicación de varios de estos problemas se encuentra en una política macroeconómica con tres características que no favorecen la generación de empleo y el crecimiento: a) un nivel de apreciación cambiaria superior al que se tenía en 1989 y que se ha consolidado con la dolarización; b) un grado de apertura comercial que no se corresponde con el nivel de competitividad del aparato productivo nacional; y c) una escasez de recursos para financiar las inversiones en educación, capacitación, salud e infraestructura que requiere el país para aumentar la productividad laboral, reducir los costos de transacción y mejorar sostenidamente la competitividad del país.

    Para salir de esta situación, El Salvador necesita de un marco de políticas macroeconómicas que reduzca el peso del consumo en el PIB; que potencie las finanzas públicas y el gasto en desarrollo humano; que incentive el ahorro, la inversión y las exportaciones, especialmente en ciertas ramas intensivas en la mano de obra más abundante en el país.1

    El Salvador podría construir un círculo virtuoso de crecimiento económico, desarrollo del capital humano y reducción de la pobreza si apostara decididamente a una expansión educacional acelerada. Estimaciones efectuadas indican que en un escenario de crecimiento acelerado de la escolaridad, el país no sólo crecería a tasas más altas y se generarían más empleos, sino que también obtendría recursos fiscales adicionales superiores a los mayores niveles de inversión en educación. Debido al poco apoyo a la educación el la presidencia de Saca el PNUD recomendó aumentar el gasto público en esta área durante la administración presidencial del 2009-2014 a un nivel equivalente a 6% del PIB.2 Esta medida pretende que el Estado salvadoreño estructure un proyecto de nación más justo e igualitario para todos los salvadoreños, elevando así la calidad de vida de estos.

    En una publicación anterior he señalado que el poco apoyo del Estado salvadoreño al fútbol entre 1944-2000 se debe a la práctica de los gobiernos militares de sobreponer los mecanismos de dominación basados en la coerción, represión y eliminación ante los mecanismos de dominación ideológica. Asimismo, debe destacarse en esto la gran absorción de recursos económicos del presupuesto nacional por parte del ejército durante el período de estudio, principalmente durante los años del conflicto bélico, es decir de 1980 a 1992. La falta de formulación de políticas culturales y educativas claras no permitió que el Estado valorara la posibilidad de elevar el nivel de integración social y cultural en el país.3 El propósito de este artículo es estudiar la política hacia el deporte en El Salvador durante el gobierno Elías Antonio Saca (2004-2009).

Aprobación de estatutos, centralización deportiva y registro de marca de fábrica de clubes deportivos

    Luego de la revisión de las disposiciones gubernamentales en materia deportiva de la administración Saca (2004-2009) se tiene que esta a un nivel general giró alrededor de tres ejes: 1) la aprobación de estatutos de las asociaciones deportivas que los presentaron al poder ejecutivo para su aprobación, 2) la creación de la Ley General de los Deportes de El Salvador de 2007 y 3) la inscripción de marca de fábrica de clubes balompédicos de primera división.

    Sobre las asociaciones deportivas que presentaron sus estatutos para su aprobación durante el período de estudio se tiene la información que se presenta en la Tabla 1.

Tabla 1. Asociaciones deportivas que presentaron sus estatutos al poder ejecutivo para su aprobación (2004-2009)

Nombre del Club

Fecha de aprobación

Club Deportivo Vista Hermosa

30 de junio de 2004

Asociación de Atletas Master de El Salvador

10 de agosto de 2004

Telecom Futbol Club

27 de octubre de 2004

Club Deportivo FAS

7 de julio de 2005

Asociación Deportiva y Baloncesto de Chalatenango

16 de agosto de 2005

Asociación de Futbol Nejapense

28 de septiembre de 2005

Asociación Comunal “Comunidad El Espíritu Santo”

18 de enero de 2006

Asociación Comunal “Comunidad Casa Blanca”

18 de enero de 2006

Fundación para el Desarrollo y Promoción del Baloncesto Salvadoreño

22 de diciembre de 2006

Asociación Atletas contra el Sida de El Salvador

11 de mayo de 2007

Club Deportivo Liberal Ismael Rodríguez

26 de julio de 2007

Club Deportivo Marte Soyapango

28 de noviembre de 2007

Asociación de Escuela de Futbol de San Bartolomé Perulapia

12 de agosto de 2008

Asociación de Desarrollo Comunal y Deporte Alta Vista y Cimas Tonacatepeque

9 de noviembre de 2008

Fundación Pro-Basket Quique Samour

18 de febrero de 2009

Club Deportivo Alba Acajutla

27 de abril de 2009

Fuente: Diario Oficial (2004-2009). Imprenta Nacional: San Salvador

    La estructura de los estatutos de las asociaciones deportivas que los presentaron al Poder Ejecutivo para su aprobación entre los años de 2004 a 2009 giraba alrededor de la naturaleza, denominación, domicilio y tiempo de funcionamiento de la asociación; sus fines u objetivos; la constitución de su patrimonio; el gobierno del club; su asamblea general; las funciones de los miembros de la junta directiva; tipología de miembros y sus deberes y derecho; la disolución de la corporación; la reforma de los estatutos y otras disposiciones generales.

    Las asociaciones se declaraban como entidades eminentemente deportivas, apolíticas, no lucrativas, ni religiosas. Aunque la mayoría de las asociaciones declaraban que se dedicarían al fútbol; sin embargo, señalaban que también fomentarían la práctica del deporte en general.

    En el 2004 se da el normamiento de la Comisión de Medicina Deportiva la cual funcionaría como órgano auxiliar de la Federación Salvadoreña de Fútbol. Esta comisión estaría integrada por un equipo medico multidisciplinario que garantizaría una prestación de salud integral en sus aspectos físico y mental, y brindaría atención con equidad y eficiencia, desarrollando niveles adecuados de atención en la medicina preventiva, tratamiento y rehabilitación de las discapacidades a los futbolistas de las diferentes ligas, categorías y géneros. También se establecía el normamiento de la Comisión de Arbitraje de la federación deportiva antes señalada.4 Para el 2005 se estableció el Comité Organizador de los VIII Juegos Deportivos Centroamericanos que se efectuarían en El Salvador.5

    La principal disposición en torno al fomento del deporte durante el mandato de Saca se dio a través de la aprobación de la Ley General de los Deportes de El Salvador del 17 de diciembre de 2007. Los factores que influyeron para que se emitiera esta ley señalan que era obligación del Estado asegurar a los habitantes de la República la salud, la educación y la cultura, por lo que la actividad deportiva era un elemento importante para el cumplimiento de este deber. Asimismo, se argumentaba que la Ley General de los Deportes de El Salvador de 1980 no respondía a la realidad deportiva del momento, y que la actividad física y el deporte constituían factores a través de los cuales se desarrollaban tanto las facultades físicas como mentales, los cuales eran esenciales en el proceso educativo y la integración social, haciéndose énfasis en la masificación del deporte, el voluntariado y la adecuada protección a deportistas y atletas.6

    Esta ley indicaba que la administración pública garantizaría a la población el acceso al deporte y a la actividad física organizada de acuerdo a los siguientes principios rectores: accesibilidad, bienestar social, cultura, ética deportiva, equidad de género, igualdad, legalidad, prevención, probidad, valores y universalidad. Además definía términos como: atleta, atleta de alto rendimiento, atleta élite, atleta activo, atleta destacado, actividad física, asociación deportiva, clase y grupos de fármacos, club deportivo, deportista, deporte federado, deporte no federado, deporte, deporte de alto rendimiento, delegación nacional, dopaje, educación física, entidad deportiva, equipo, ligas deportivas, recreación física, seleccionado nacional y selección nacional.

    La disposición en mención resaltaba entre otras cosas que la política deportiva del Estado tendría por objeto dotar al deporte de un contenido social, que coadyuve a la formación integral y al pleno desarrollo de la persona. Es importante lo concerniente a la promoción del deporte y la actividad física, para hombres, mujeres, y el adulto mayor, incluyendo a las personas con capacidades especiales; formación y capacitación del recurso humano en las ciencias y técnicas relacionadas con el deporte; promoción del deporte a través del sector privado y establecimiento de incentivos para el desarrollo del deporte y la actividad física, como complemento de la inversión publica; y el desarrollo del deporte de alto nivel como factor que robustece el orgullo nacional, promueve la formación de modelos positivos y estimula el deporte de base.7

    Esta ley dispone que al Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) le competía entre otras cosas: elaborar, establecer, coordinar, ejecutar, supervisar y evaluar la política nacional de los deportes y la actividad física, determinando las medidas necesarias para fomentar su masificación; fomentar, realizar y coordinar la investigación y el desarrollo de las ciencias aplicadas al deporte y de la actividad física; colaborar con el Ministerio de Educación en la implementación de los programas de educación física y deporte escolar; y compilar, sistematizar y difundir la historia del deporte de El Salvador.

    Otra disposición importante es la relativa a la reserva de áreas deportivas. El Ministerio de Obras Públicas, Transporte y de Vivienda y Desarrollo Urbano por medio del Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano, y las Oficinas Técnicas Municipales con dictamen favorable del Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano, para ejercer las funciones de aprobación de proyectos de parcelación y urbanización, deben velar porque estos cuenten con las respectivas áreas verdes debidamente equipadas para la actividad física y el deporte. Las municipalidades serian las encargadas de velar por su adecuado funcionamiento y en ningún caso se debería dedicar a otro uso que no fuera el deporte.8

    La enseñanza de la educación física se orientaría a contribuir al desarrollo integral del educando, cultivando su creatividad y su habilidad físicopsicomotriz y como elemento esencial para el desarrollo integral de su personalidad. La enseñanza de la educación física, así como la formación y capacitación docente, serían competencia del Ministerio de Educación por medio de la Ley General de Educación y la Ley de Educación Superior respectivamente.9 Aunque esta ley pretende centralizar la actividad deportiva en El Salvador los indicadores muestran que una parte considerable de la población posee bajos niveles de escolaridad y no goza de salarios que permitan llevar una vida digna. El mapa de pobreza evidencia la existencia de una considerable porción de la población en extrema pobreza.10 Según esto la práctica del deporte no está al alcance de la gran mayoría de la población salvadoreña.

    Pese al interés de Saca de promover la práctica del deporte entre la juventud salvadoreña, su gestión pública hereda la ley anti maras del 9 de octubre del 2003 la cual entre sus principales disposiciones resalta que se consideraría como asociación ilícita denominada “mara o pandilla” aquella agrupación de personas que actúan para alterar el orden público o atentar contar el decoro y las buenas costumbres y que cumplan varios o todos los criterios siguientes: se reúnan habitualmente, que señalan segmentos de territorios como propio, que tenga señas o símbolos como medios de identificación, que se marquen el cuerpo con cicatrices o tatuajes.

    Estas consideraciones evidencian poca comprensión hacia el proceso de formación identitaria en la adolescencia y juventud. El estudio sobre el uso social del cuerpo debe partir del análisis de la forma exterior – apariencia – para determinar la identidad interior, que a su vez es el reflejo de los valores y normas sociales que regulan los intercambios de los actores en cada momento histórico y en cada sociedad.

    El cuerpo se muestra como el escaparate desde el que los demás examinan y observan nuestras dimensiones individuales y colectivas; desde el que se muestra información tan diversa como los propios discursos corporales puedan mostrar: valores psicológicos, sociales, estereotipos y tópicos, pero también cuestiones identitarias como la pertenencia a grupos, la extracción social. El cuerpo es un lugar de inscripciones de muy diversa índole.

    En la adolescencia y la juventud es donde se manifiestan con más fuerzas las tensiones asociadas a la autoformación del propio cuerpo como elemento biológico en transformación y a la construcción de la identidad social en el seno del grupo. La interiorización subjetiva que asumen los jóvenes de su cuerpo es indisoluble de las representaciones sociales creadas por los otros con los que se comparten experiencias y espacios. Se debe ver a la juventud como el producto de la negociación que se establece entre la imagen cultural o la percepción social que se tiene de estos y la dimensión subjetiva, como la interiorización diferenciada de la propia cultura en que los jóvenes se encuentran inmersos.

    En esta ley el Estado salvadoreño no ve a las culturas juveniles como lugares de nuevas síntesis sociopolíticas que están construyendo referentes simbólicos distintos a los del mundo adulto, o bien, usándolos de maneras diferentes. Es necesario concebir un acercamiento en términos de cambio social, es decir, “hacer hablar” al conjunto de elementos que entre los jóvenes apuntan a “nuevas” concepciones de la política, de lo social, de la cultura, en lo general; y, en lo particular, a los modos de relación con el propio cuerpo, con los elementos mágicos-religiosos, con las instituciones. Esto es importante porque el análisis de estas dimensiones revelaría las formas y contenidos que puede ir asumiendo la sociedad salvadoreña.

    La ley en estudio establece sanciones a los infractores al ordenar que estos cumplan, todas o algunas, de las siguientes reglas de rehabilitación:

  1. Residir en un lugar determinado o reportarse ente la autoridad u oficina que el juez determine.

  2. La prohibición de frecuentar determinados lugares o personas.

  3. La prohibición de consumir drogas ilícitas.

  4. La prohibición de ingerir o abusar del alcohol o de consumir drogas ilícitas.

  5. La obligación de comenzar y finalizar determinados grados de escolaridad.

  6. La obligación de aprender una profesión, oficio o mantenerse en un trabajo determinado o de cursar determinados cursos de capacitación.

  7. La prohibición de tener o portar armas de fuego o blanca, así como portar objetos contundentes.

  8. La obligación de asistir a terapias profesionales como psicológicas o psiquiatricas, ya sea en centros públicos o privados cuando así lo solicite el condenado.

  9. La obligación de asistir a terapias grupales o grupos de ayuda, como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos o permanecer internado en hospitales, centros de salud o de rehabilitación, previamente determinados por el juez.

    El desempleo, la pobreza, la desintegración familiar, la migración y la falta de médicos y especialistas hacen que los infractores no lleven a cabo su proceso de rehabilitación.11 Saca continúa con esta política hacia la juventud, la cual fue radicalizada con el llamado Plan Supermano Dura (2004) para contener los elevados niveles de delincuencia en el país, con lo cual cumplía su promesa de campaña de convertir a El Salvador en un “país seguro” y atractivo a la inversión extranjera.

    Un informe unificado de la Policía, Fiscalía y Medicina Legal dice que entre enero y julio de 2005, se cometieron 2.109 asesinatos en todo el país, un incremento considerable respecto a los 1.501 que ocurrieron en los mismos meses de 2004. Las cifras fueron más alarmantes en 2006, cuando ocurrieron 3.888 homicidios; en 2007 sumaron 3.424. La mayor parte de estos casos ocurrieron en San Salvador. Estos datos muestran que en 2005, se tuvo una tasa real de homicidios de 55.5, en 2006 de 68.0 y en 2007 de 61.0. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera epidemia las tasas de homicidios mayores de diez.12

    El último eje de la política deportiva de Elías Antonio Saca fue el de la aprobación del registro de las marcas de fábrica de los clubes de fútbol de primera división. En el 2004 se aprueba la del Club Deportivo FAS,13 en el 2005 la del Club Deportivo Águila,14 y por último, la del Club Deportivo Luis Ángel Firpo en el 2008.15 Esto lo que busca es defender los derechos comerciales de estas asociaciones en su consolidación como empresas.

Conclusiones

    La política deportiva del gobierno de Elías Antonio Saca (2004-2009) a un nivel general radicó en la aprobación de estatutos de clubes deportivos, la centralización y modernización de la actividad deportiva a través de la Ley General de los Deportes de El Salvador de 2007 y la aprobación del registro de las marcas de fábrica de los clubes de fútbol de primera división. Pese al interés en promover la práctica de la educación física y el deporte entre la juventud salvadoreña, su posición incriminadora mediante el Plan Supermano Dura evidencia su poca comprensión hacia el proceso de formación identitaria en la adolescencia y juventud y el uso social del cuerpo. El pobre apoyo a la educación no permitió que esta fuera el eje de expansión a un nivel nacional de la práctica de la educación física y el deporte, con lo cual se elevaría la calidad de vida de los salvadoreños.

Notas

  1. Informe sobre Desarrollo Humano El Salvador 2007-2008. El empleo en uno de los pueblos más trabajadores del mundo. San Salvador: PNUD, 2008. pp.280-281.

  2. ibid. pp.283-284.

  3. Urbina Gaitán, Chester. “Fútbol y Estado en El Salvador (1944-2000)”. En: EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires. Año 13. No.129. Febrero de 2009. http://HYPERLINK "http://www.efdeportes.com/" www.efdeportes.com/efd129/futbol-y-estado-en-el-salvador.htm

  4. Diario Oficial. Martes 7 de septiembre de 2004. Tomo No.364. Número 165. pp.133-144.

  5. ibid. Martes 12 de julio de 2005. Tomo No.368. Número 129. p.7.

  6. ibid. Lunes 17 de diciembre de 2007. Tomo No.377. Número 235. p.7.

  7. ibid. p.10.

  8. ibid. p.22.

  9. ibid. pp.23-24.

  10. Mapa de Pobreza: Política Social y Focalización. San Salvador: FLACSO/FISDL, 2005.

  11. Urbina Gaitán, Chester. “Maras, identidad juvenil y represión cultural en El Salvador”. (En Prensa. En: “Revista de Ciencias Sociales”. No.126-127.San Pedro de Montes de Oca: Editorial de la Universidad de Costa Rica). También se recomienda la lectura de: Informe sobre Desarrollo Humano El Salvador. San Salvador: PNUD, 2003.

  12. Historia de El Salvador. Tomo 2. San Salvador: Ministerio de Educación, 2009. p.259.

  13. Diario Oficial. Lunes 15 de noviembre de 2004. Tomo No.365. Número 212. p.66.

  14. ibid. Viernes 8 de abril de 2005. Tomo No.367. Número 65. p.49.

  15. ibid. Martes 15 de julio de 2008. Tomo No. 380. Número 132. p.76.

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