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Dietas y actividad física para diabéticos

 

*Maestra de Educación Física por la Universidad de Murcia

Técnico superior en animación de actividades físico-deportivas

por el I.E.S. Juan Carlos I de Murcia

**Diplomada en Educación Física por la Universidad de Murcia

(España)

Sandra Gil Mármol*

sandratafarina@hotmail.es

Ana Isabel Pérez Pineda**

anabel_ucla_88@hotmail.com

 

 

 

Resumen

          En este artículo se pretende explicar de una manera clara y concisa qué es la diabetes, los síntomas, tratamientos, recomendaciones y los efectos que en ella tiene el ejercicio físico y una dieta correcta. Este artículo es de especial interés para aquellas personas que padecen esta enfermedad o conocen a alguien cercano que la tenga.

          Palabras clave: Diabetes. Dietas. Educación. Actividad física

 
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 15 - Nº 143 - Abril de 2010

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1.     Introducción

    La primera mención histórica de la diabetes se encuentra en el papiro de Ebers. La diabetes es sin duda uno de los problemas de salud de mayor importancia en el mundo, con cerca de 30 millones de diabéticos en el planeta. Se estima que la mitad de los afectados desconocen su situación por padecerla en grado leve y que cerca del 40% de las personas obesas sufre diabetes, sin saberlo.

Sandra Gil Mármol y Ana Isabel Pérez Pineda

    La diabetes es el problema endocrino más grave de la actualidad. En definitiva, una enfermedad en la que el control de la dieta es la piedra angular de los tratamientos y en la que la alimentación está directamente implicada. Ejemplo, la diabetes del tipo II (diabetes del adulto), aparte de existir una cierta predisposición genética, se debe fundamentalmente a factores alimentarios (obesidad y alimentación industrializada) y a un excesivo sedentarismo.

    El desconocimiento, los falsos conceptos y la falta de asesoramiento cualificado son, en gran medida, los principales problemas a los que las personas diabéticas se enfrenta, por ello hay informar de manera clara y sencilla.


    El término diabetes procede del griego diabetes, que a su vez deriva del verbo diabaíno ‘caminar’, formado a partir del prefijo dia-, ‘a través de’, y báino, ‘andar, pasar’. Originariamente la palabra diabetes significaba en griego compás, y era una metáfora basada en la semejanza del compás abierto con una persona andando, que tiene las piernas colocadas en posición de dar un paso. En patología, para referirse a la enfermedad caracterizada por la poliuria. Empieza a usarse en el siglo I d. de C. por Areteo de Capadocia, que emplea diabetes en el sentido etimológico de ‘tránsito, paso’, aludiendo a la excesiva expulsión de orina, que era el primer síntoma conocido de la enfermedad. Se nombró la dolencia con una palabra que hiciera alusión al paso de líquido desde la ingestión hasta la micción. Es, sin embargo, el escritor romano Celso el primer autor que describe la enfermedad, en el siglo I a. de C., designándola con el nombre de urinae nimia profusio (flujo de orina) y observando que la orina se evacua sin dolor y va acompañada de fuerte demacración. Galeno (siglo II d. de C.), además del término diabetes, emplea las denominaciones dipsacon (de dípsa ‘sed’, por la insaciable necesidad de beber que caracteriza a los diabéticos) y diarrea de orina, y considera que la dolencia se debe a una debilidad de los riñones.

    La descripción de Areteo y Galeno perduró durante varias centurias, hasta que en los siglos XVIII y XIX se empezaron a incorporar las nuevas observaciones y conocimientos.

2.     Diabetes

    La diabetes es una alteración del organismo y la insulina es el factor más importante en este proceso. La insulina es una hormona producida en el páncreas y su función es facilitar la entrada de glucosa a las células del organismo y así poder utilizarla como energía. La diabetes se puede clasificar en dos tipos:

    La clasificación de la diabetes mellitus y los exámenes usados para su diagnóstico fueron introducidos por el National Diabetes Data Group de EE.UU. y el Segundo Comité de Expertos sobre Diabetes Mellitus de la Organización Mundial de la Salud en 1979 y 1980, respectivamente. Salvo modificaciones menores hechas por la OMS en 1985, poco ha cambiado desde entonces.

a.     Diabetes mellitus tipo 1

    Este tipo de diabetes suele aparecer cuando las células del páncreas son destruidas por el propio organismo.

    Se diferencia de la diabetes mellitus tipo 2 porque es un tipo de diabetes caracterizada por darse en época temprana de la vida, generalmente antes de los 30 años.

    Sólo 1 de cada 20 personas diabéticas tiene diabetes tipo I, la cual se presenta más frecuentemente en jóvenes y niños. La administración de insulina en estos pacientes es esencial.

    El proceso de desarrollo de la diabetes tipo 1 es gradual. La enfermedad se desarrolla por el ataque del sistema inmune contra las propias células beta del páncreas, encargadas de producir la insulina. Este proceso tiene varias etapas:

  1. Predisposición genética, en la que parece haber implicados varios genes.

  2. Un factor desencadenante ambiental (infección viral, estrés, toxinas, etc.), por el cual aparece el proceso inmunológico frente a las propias células beta, que son destruidas.

  3. La reacción inmunológica está mediada por anticuerpos (reacción humoral) y células (reacción celular). Estos anticuerpos pueden ser detectados meses y años antes del desarrollo de la enfermedad, y se conoce como prediabetes.

    La causa exacta se desconoce. La genética, los virus y los problemas autoinmunitarios pueden jugar un papel.

    Los objetivos inmediatos del tratamiento son tratar la cetoacidosis diabética y los altos o bajos niveles de glicemia (hiperglicemia e hipoglicemia según refiere). Las personas que la padecen deben recibir inyecciones diarias de insulina.

    Los objetivos a largo plazo del tratamiento son:

  • Prolongar la vida

  • Reducir los síntomas

  • Prevenir complicaciones relacionadas con la diabetes, tales como ceguera, insuficiencia renal, cardiopatía y amputación de extremidades.

    Estos objetivos se logran a través de:

  • Autocontrol cuidadoso de los niveles de glicemia (con hemoglobinas glicosiladas seriadas cada 3 meses además de control de test de glicemias)

  • Educación por parte de profesionales, como nutricionistas, médicos y enfermeras.

  • Ejercicio continuo.

  • Cuidado de los pies.

  • Uso de insulina.

  • Planeamiento de las comidas y control del peso.

Insulina

    La insulina baja el nivel de glucemia permitiendo que salga del torrente sanguíneo y entre en las células del organismo. La insulina se suele inyectar generalmente debajo de la piel. En algunos casos, se utiliza una bomba que libera la insulina en forma continua.

    Las inyecciones se necesitan, por lo general, de una a cuatro veces al día. En el momento inicial de la enfermedad para conseguir independencia el médico o un educador en diabetes, enseña a las personas que requieren insulina cómo inyectársela ellos mismos.

    Las personas con diabetes necesitan saber cómo ajustar la cantidad de insulina que necesitan en diferentes situaciones como:

  • Cuando están enfermos

  • Cuando hacen ejercicio

  • Cuando estén viajando

  • Cuando estén comiendo.

b.     Diabetes mellitus tipo 2

    La diabetes tipo 2 es la forma más común dentro de la diabetes mellitus y se caracteriza por una destrucción autoinmune de las células secretoras de insulina obligando a los pacientes a depender de la administración exógena de insulina para su sobrevivencia.

    En este tipo de diabetes, el páncreas sí produce insulina. El problema aparece en la entrada a las células, que no funcionan correctamente y esto hace que la insulina que es la que permite la entrada no lo haga correctamente.

    El páncreas del diabético tipo 2 puede producir insulina, pero a veces de tanto trabajar puede llegar al agotamiento, lo que ocasiona que no pueda seguir produciendo insulina y es cuando tiene que comenzar el nuevo tratamiento que es pincharse insulina.

    Este tipo de diabetes comienza habitualmente después de los 40 años, suele estar relacionado con la obesidad, y en este caso con una dieta adecuada y ejercicio es suficiente. Pero, en otras ocasiones, no es suficiente con una dieta y ejercicio, sino que hay que tomar antidiabéticos orales.

    Algunos factores de riesgo que predisponen a un individuo a desarrollar diabetes mellitus tipo 2 son:

  • Los antecedentes familiares y la genética.

  • Sedentarismo

  • Una dieta deficiente

  • Peso excesivo.

  • Raza/etnia.

  • Edad.

  • Intolerancia a la glucosa identificada previamente por el médico.

  • Hipertensión.

  • Colesterol HDL de menos de 35 mg/dL o niveles de triglicéridos superiores a 250 mg/dL (Dislipidemia).

  • Antecedentes de diabetes gestacional en las mujeres.

    El tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 consiste en reducir el riesgo o tratar las complicaciones de microangiopatía característica de la diabetes y asegurar que el individuo consiga un estilo de vida tan normal como sea posible. El tratamiento de la Diabetes Mellitus comprende etapas como:

  1. Régimen nutricional, educación diabetológica y ejercicio

  2. Drogas hipoglicemiantes orales

  3. Asociación de drogas orales

  4. Insulinoterapia

3.     Síntomas

    Síntomas de la diabetes tipo 1:

  • Dolor abdominal

  • Ausencia de la menstruación

  • Fatiga

  • Aumento de la sed

  • Aumento de la micción

  • Náuseas

  • Vómitos

  • Pérdida de peso a pesar del aumento del apetito

    También algunos niños o adolescentes:

  • Orinan frecuentemente.

  • Se encuentran sedientos.

  • Pierden peso.

  • Se sienten cansados.

    Síntomas de la diabetes tipo 2:

  • Visión borrosa.

  • Fatiga.

  • Aumento del apetito.

  • Aumento de la sed.

  • Aumento de la micción.

4.     Pruebas de diagnóstico

    Una prueba imprescindible para el diagnóstico de un diabético es un análisis de orina, para buscar glucosa y cetonas producto de la descomposición de las grasas. Sin embargo, un análisis de orina no diagnostica diabetes.

    Exámenes de sangre que se utilizan para diagnosticar la diabetes:

  • Glucemia en ayunas.

    • Los niveles entre 100 y 126 mg/dL se denominan alteración de la glucosa en ayunas o prediabetes. Dichos niveles se consideran factores de riesgo para la diabetes tipo 2 y sus complicaciones. Se diagnostica diabetes si el resultado es mayor de 126 mg/dL en dos oportunidades.

  • Prueba de tolerancia a la glucosa oral:

    • Se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dL después de 2 horas (esta se suele usar más para la diabetes tipo 2).

  • Glucemia aleatoria (sin ayunar):

    • Se sospecha la existencia de diabetes si los niveles son superiores a 200 mg/dL y están acompañados por los síntomas clásicos mencionados anteriormente de aumento de sed, micción y fatiga.

    Las personas con diabetes necesitan hacerse revisar el nivel de hemoglobina A1c cada 3 a 6 meses para ver su estado.

    Esta serie de pruebas son los más importantes para el diagnóstico de diabetes, aunque se pueden encontrar muchas más.

5.     Actividad física

Diabetes tipo 1

    El ejercicio regular ayuda a controlar la cantidad de glicemia llegando incluso a disminuir la cantidad requerida.

    Las personas con diabetes tipo 1 deben tomar precauciones especiales antes, durante y después de cualquier ejercicio o actividad física intensa. Es importante:

  • El calzado correcto, para evitar lesiones en los pies.

  • Controlar los niveles de glicemia antes y después de hacer ejercicio, para evitar hipoglicemias mientras se ejercita.

  • Llevar alimento que contenga un carbohidrato de acción rápida en caso de que los niveles de glicemia bajen demasiado durante o después del ejercicio.

  • Llevar un brazalete de identificación de diabéticos.

  • Hacer ejercicio todos los días y a la misma hora.

  • A medida que cambie la intensidad o duración del ejercicio, es posible la necesidad de modificar la dieta o medicamento para mantener el nivel de glicemia en un rango apropiado.

Diabetes tipo 2

    El ejercicio en forma regular ayuda a controlar la cantidad de glucosa en la sangre y también ayuda a quemar el exceso de calorías y grasa para que la persona pueda controlar el peso, mejorar el flujo sanguíneo y la presión arterial.

    Además, disminuye la resistencia a la insulina incluso sin pérdida de peso, aumenta el nivel de energía del cuerpo, baja la tensión y mejora la capacidad para manejar el estrés.

    Al comenzar un programa de ejercicios de debe tener en cuenta:

  1. Hablar con su médico antes de iniciar un programa de ejercicios.

  2. Escoger una actividad física que se disfrute y que sea apropiada para el estado físico actual.

  3. Hacer ejercicios diariamente y a la misma hora.

  4. Revisar los niveles de azúcar en la sangre antes y después de hacer ejercicio.

  5. Llevar alimentos que contengan un carbohidrato de rápida acción, en caso de que los niveles de glucosa en la sangre bajen demasiado durante o después del ejercicio.

  6. Portar una tarjeta de identificación como diabético.

  7. Tomar abundante líquido que no contenga azúcar antes, durante y después del ejercicio.

  8. Los cambios en la intensidad o duración de los ejercicios pueden requerir una modificación en la dieta o la medicación para mantener los niveles de glucosa dentro de los límites apropiados.

6.     Dieta

    Medida terapéutica que en los casos de diabetes de tipo 2 puede neutralizar o atenuar las consecuencias de la tolerancia a la glucosa, corregir las desviaciones pondérales y normalizar las anomalías de los lípidos, factores importantísimos en la evolución de esta enfermedad. Y en la diabetes tipo 1 ayuda a alcanzar los objetivos del mantenimiento para que no vaya a más.

    Una dieta es una propuesta como tratamiento ante una determinada situación. Se distinguen:

Aspecto inespecífico

    Constituye un programa alimenticio, y para que una dieta sea considerada correcta tiene que cumplir todas las exigencias nutricionales consideradas normales por los especialistas.

Aspecto específico

    Depende de la situación en la que se planteé. Cuando es destinada a diabéticos se trata de controlar y limitar los hidratos de carbono ya que en el transcurso de la digestión, va seguida de la transformación de estos en glucosa, con la absorción intestinal y de su paso a la sangre.

    En la persona no diabética la respuesta de la insulina es normal, por lo tanto, aunque sea muy elevada la ingesta de hidratos de carbono, el equilibrio metabólico no se va a alterar. Sin embargo, en personas diabéticas, la situación cambia, la respuesta de la insulínica es muy diferente y se dan tres situaciones:

  1. La respuesta insulínica no es normal, pero su grado de alteración se aproxima al normal, por lo que al plantearse el tratamiento no necesita ninguna medicación para corregir esta leve anormalidad.

  2. La respuesta insulínica no es normal y para llegar a un equilibrio metabólico, es necesario medicación, ya sea para estimular la secreción de insulina o para que la insulina segregada no tenga disminuida su discapacidad hipoglucemiante.

  3. La última aparece cuando el organismo no responde a los antidiabéticos orales. Para normalizar la situación metabólica no es suficiente la inyección de insulina en la noche para que actúe, sino que serán necesarias las inyecciones de acción rápida antes de cada comida.

    A continuación voy a exponer dos ejemplos de una dieta para dos casos diferentes de diabetes, una para un hombre y otra para una mujer (Calvet, 2001).

Ejemplo dieta diabetes 1

    Supongamos que la persona es adulta, pesa 72 Kg. y tiene una actividad física discreta. Esta persona precisaría de una dieta de 1.800 kilocalorías con la siguiente composición:

Desayuno

  • Un vaso de leche.

  • 100 g. de pan.

  • 30 g. de jamón.

  • 1 naranja.

Almuerzo

  • Un plato de ensalada.

  • 75 g. de pasta.

  • 1 bistec de 200 g.

  • 1 manzana.

  • Aceite necesario para cocinar y aliñar.

Cena

  • Un plato de verdura.

  • 200 g. de patata.

  • 20 g. de pan.

  • 200 g. de pescado.

  • 1 melocotón.

  • Aceite necesario para aliñar y cocinar.

Ejemplo dieta diabetes 2

    Dieta para una persona adulta, mujer, con un peso de 55 Kg. y un estilo de vida sedentario. Esta persona precisara una dieta de 1265 kilocalorías.

Desayuno

  • Un vaso de leche desnatada.

  • 3 tostadas.

A media mañana

  • 1 kiwi.

Almuerzo

  • Ensalada.

  • 50 g. de pasta.

  • Pechuga de pollo (150 g.).

  • 1 naranja.

  • Aceite necesario para aliñar.

Merienda

  • Un yogur

Cena

  • Verdura.

  • 100 g. de patata hervida.

  • 40 g. de pan.

  • 150 g. de pescado.

  • 1 melocotón.

  • Aceite necesario para aliñar.

7.     El alumno diabético en la escuela

    Cuando hay un alumno con diabetes en clase es aconsejable que sus compañeros conozcan en qué consiste la enfermedad, sus cuidados y su tratamiento.

    Es muy importante que el niño diabético esté de acuerdo en que sus compañeros sepan su problema, y para los demás niños será un buen ejemplo a observar. Los comentarios de los padres, los médicos, los psicólogos y demás profesores servirán de distintos puntos de vista para los niños.

    La clase de Educación Física es tan recomendable como para todos los demás alumnos, por lo tanto pueden realizar ejercicio con sus compañeros, salvo que el medico se lo prohíba.

    La mejor hora para realizar Educación Física un niño diabético es después de comer, para minimizar los riesgos, si se realiza antes se deberá tener en cuenta las recomendaciones mencionadas anteriormente

    Una última consideración con respecto a la diabetes que se ha de tener dentro del colegio es la alimentación para los niños diabéticos. Estos niños tendrán una dieta sana y saludable, requerida por su enfermedad. El niño diabético debe seguir una dieta, pero esta estará constituida por los mismos alimentos que la de cualquier otra persona, sin incluir normalmente ningún tipo de preparado especial. Sólo deben controlar la ingesta de hidratos de carbono y grasas.

8.     Conclusión

    Para concluir este articulo, he de decir que una persona diabética puede realizar una actividad física, siempre que respeten unas pautas acordes con su situación.

    Un ejemplo de que diabéticos pueden hacer deporte son tres deportistas españoles con diabetes que escalaron el Aconcagua acompañados por un equipo de alpinistas y lo lograron sin perjudicar su salud.

    Para una correcta adecuación de las clases de Educación Física es imprescindible conocer el problema de salud y realizar un seguimiento a la evolución del niño. Es fundamental conocer la opinión del médico, ya que será él quien decidirá si un alumno está en condiciones de realizar ejercicio físico o no.

Bibliografía

  • CALVET FRANCÉS, J.M. (2001). La nueva dieta para diabéticos. Barcelona: Martínez Roca.

  • JUANAS FERNÁNDEZ, F.E. (2002). Creciendo con diabetes. Cabildo Insular de Gran Canaria.

  • LATORRE, J.M. (2009). La diabetes y el ejercicio físico. Lecturas: Educación Física y Deportes. EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires - Año 14 - Nº 136. http://www.efdeportes.com/efd136/la-diabetes-y-el-ejercicio-fisico.htm

  • MADRID CONESA, J. (2005). Libro Práctico de la Diabetes. Todo lo que necesitas saber para mejorar tu calidad de vida. Editorial Espasa.

  • PAGAZAURTUNDUA, V. (2009). La educación diabética y la práctica deportiva. Lecturas: Educación Física y Deportes. EFDeportes.com, Revista Digital. Revista Digital. Buenos Aires - Año 8 - Nº 56. http://www.efdeportes.com/efd56/diabet.htm

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